miércoles, 14 de enero de 2015

No es un tango, es la vida

Torres, Zubi, Zidane, Gámez
y algunos más…

Por Miguel Miró
La vida da muchas vueltas. Tantas como el tango. Algunos aseguran que es lacrimógeno como las películas de Aurora Bautista. Gusten o no, bailen o no bailen, el tango es como la vida misma.
Encuentros, traiciones, verdades (Cambalache fue prohibido en Argentina por la Junta Militar, años setenta) retratos (como los de Tita Merelo) y los reencuentros.
Ah! Los reencuentros.
Más o menos parecido a Por la vuelta, un tango que llueve mucho y ella termina llorando.
Fernando Torres no lloró “por la vuelta” a su club, vigente campeón de Liga Atlético de Madrid. Pero sus ojos se nublaron al ver a Griezmann y Godín “haciendo el arquero” en sus goles. Una señal de bienvenida en el último partido de Liga frente a Levante.
Tampoco ha sido normal su presentación con un estadio lleno-lleno, en el que no se veían “corbatas” por los apretones.
Llorar, lo que se dice llorar Fernando Torres lo hizo en silencio. Unas lágrimas que hicieron bailar sus pecas.
Su fichaje por el Liverpool fue, más o menos parecido a tejer un jersey. Dos agujas y varios puntos en común: Atlético de Madrid, Liverpool, Manchester United y Villarreal. Pero los que tuvieron que decidir fueron Forlán-Torres (las dos agujas).
Liverpool tenía una deuda pendiente con el United y se selló con el traspaso del goleador uruguayo por el club madrileño. Todo un enredo, porque Forlán seguía perteneciendo al equipo inglés de Manchester.
Su regreso, en cambio fue diferente, el club rojiblanco tenía el comodín-Cerci en la manga. Otra jugada perfecta, estudiada por el Atlético quién fue el que marcó los tiempos. Asimismo “ató” a Fernando Torres y a Diego Simeone con un as de trébol y otro de corazón.
El problema es que se juntan… dicen, con varios delanteros en la plantilla. Non Problem. Torres se une a tres “niños”: Koke, Giménez y Saúl.
También se preguntarán:
¿Y el “niño” Griezman?
Simeone le encontró su demarcación perfecta en el campo. Ya no es un extremo. Le dio más libertad arrancando desde atrás, desde la línea de volantes. Al mismo tiempo proporciona más oxígeno a los diamantes Koke-Turán en labores de creación y distribución.
¿Se imaginan una sociedad Torres-Griezmann?
Se lo contaremos cuando sean socios del viento.



ZUBIZARRETA-BARTOMÉU
Otra vez el tango de la vida. Dos protagonistas. Bailaron juntos –muy junticos– durante la triste y lamentable etapa de Alejandro Rossel. Zubi-Barto, como le llaman en Barcelona. El ex guardameta como secretario técnico y José Ma Bartoméu, como policía de los fichajes. Para algunos una pareja despareja. Al final, se hacía lo que decía el jefe-Rossel, aunque no supiera ni jota de fútbol.
La jugada maestra de Zubi –pocos hablan– fue después de Navidad y antes del match disputado el domingo en San Sebastián, puso su cargo a disposición del club azulgrana. La segunda vez que lo hacía, desde su contratación en 2010.
Algo que deja retratado a su amigo inseparable Barto y a toda la Junta Directiva del FC Barcelona.
Por más que el club diga: Bartoméu despide a Zubizarreta, no es verdad. Ya había dimitido el secretario técnico cuando contestó a la pregunta de Canal+ sobre la decisión FIFA-TAS.
“Yo tengo parte de culpa; pero el responsable del área era José María Bertoméu”.
Por lo que dicen personas de su entorno, Zubi estaba harto de comerse sapos. Primero para salvar a Rosell y segundo, para tapar la torpeza de Berto.
Todavía está en el aire la rueda de prensa para despedir a Abidal –cuando todo el mundo sabía que un directivo (el actual presidente José Ma Bartoméu)– le había prometido personalmente al zaguero la renovación si jugaba un partido en el equipo.
El defensa francés no disputó un match con la elástica azulgrana: participó cinco veces con la elástica de Barcelona en el Campeonato de Liga.

ZIDANE-MOURINHO
El francés de origen argelino Zinedine Zidane obtendrá el próximo mes de mayo su titulación “nivel 3” del Colegio Entrenadores de Francia para entrenar equipos de cualquier categoría. Actualmente podría dirigir a Real Madrid en la Copa de Europa o cualquier selección –rechazó la oferta que le hizo la Federación Argelina, para la selección nacional– si nos guiamos de la normativa UEFA.
Sin embargo, como cada país posee distintas reglas, se buscó la forma de hacerle daño en el momento que se hizo cargo del Real Madrid B (Castilla). Zidane cometió la torpeza al hacer unas desafortunadas declaraciones y se convirtió en un culebrón en la prensa deportiva.
Resulta curioso y sorprendente que Zidane haya preferido estudiar para técnico desde abajo. En lugar de buscar influencias o amiguetes. Este detalle, en lugar de crítica le enorgullece. Algo que otros famosos no lo hicieron. Por ejemplo, José Mourinho. El luso dirigió por primera vez a un equipo en Barcelona. Concretamente Barcelona B, con el beneplácito de Louis van Gaal y sin ningún “carnet” en el bolsillo. El único título que tenía en su debut fue el de preparador físico para escuelas públicas en Portugal... De intérprete, aunque parezca mentira, tampoco tenía título.


GÁMEZ-MESSI
El afán de citar los errores de Simeone en el partido Barcelona-At Madrid está a la orden del día. Le machacan por haber alineado a Jesús Gámez como zaguero lateral izquierdo. Pero muchos se olvidan que durante la época triunfal de Manuel Pellegrini en Málaga (hoy, Manchester City) Monreal jugaba a la derecha y Gámez a la izquierda de la zaga. Fue el chileno que les cambió de posición por la ausencia de uno de ellos.
Si la llamada de atención ha sido porque Lionel Messi se pegó a la banda derecha, al igual que Neymar da Silva, a la izquierda (algo que se criticó furibundamente a Gerardo Martino en posiciones similares, con otros delanteros del plantel azulgrana) esa no es la cuestión.
Primero: es una forma de abrir el campo y segundo, ninguno de ellos se quedó en esa posición mucho tiempo.
Messi, por otra parte fue como San Sebastián, estaba en todos partes. Adelante, atrás, en el área, dando pases entre líneas… e inconscientemente hizo penalty a Gámez.
Tampoco ha sido una compensación del árbitro. El argentino hizo contacto con la bota del rival, e instantáneamente lo retira y vuelve a a tocar con la otra bota.
Además, Gámez está capacitado para rendir en cualquiera de las dos bandas. Puede que muchos lo digan por su debut, pero es un jugador experimentado y con muchas cualidades. En esa posición también juegan Ansaldi (lesionado) y Siqueira. Éste último de largo recorrido en banda, pero más ofensivo que defensivo.
En este aspecto no se equivocó Simeone, se equivocó Barcelona que jugó un espléndido fútbol en el primer tiempo.


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