miércoles, 16 de mayo de 2012

¿Quién se irá primero del club? (II)

Florentino Pérez: Martes negro del presidente, diez años sin “décima”

No es la primera vez, ni tampoco será la última. Guste o no, la gran mayoría de los periodistas deportivos con los años, acumulan ciertos vicios. Sobre todo si escriben de fútbol. Su cabeza, salvo excepciones -guste o no- se convierte en un “balón de fútbol”.
No son los años, decía el genial Jack Nicklaus, “son los vicios”.
Ramón Melcón senior, jefe de sección de deportes del viejo Madrid, envió a un partido de Liga al estadio Chamartín a un periodista que escribía de política. Un joven reportero que después se haría famoso en la prestigiosa revista Cambio-16. Un gran  profesional.
La crónica no tenía ningún desperdicio y tampoco su título a cinco columnas: “Golpe de Estadio”. No recordamos su nombre, pero con pelos y señales ponía en tela de juicio la actuación casera del árbitro y la forma de ganar del equipo merengue.
Ponemos un ejemplo, pero casos parecidos han habido muchos. Julián Marías senior escribía de tenis en el diario YaPedro J Ramírez empezó en Deportes. Iba con traje y corbata a los entrenamientos.  Incluso hubo un periodista deportivo –papista, para muchos – que intentó escribir de política en el matutino Pueblo. El caso no es solamente español. Se sigue produciendo en muchos países. Más bien donde se valora mucho la “especialidad” y sus conocimientos en un tema específico.  USA, Italia, Francia o América del Sur…
Sin embargo, nunca habíamos leído una crónica semejante bajo el título: “El martes negro de Florentino Pérez”.  Un día “horribilis” para  el presidente del Real Madrid en sus negocios y la antesala del fracaso de su equipo en la UEFA Champions League, cuando lo tenía todo a su favor. Un periodista de Economía muy cualificado que firma con pseudónimo (S. McCoy) mezcla noticia-partido de fútbol y economía. Muy, pero muy documentado.
Alberto Artero o S. McCoy, 40 años, licenciado en ICADE y con una larga trayectoria en medios de comunicación, no nos ha sorprendido por su pluma fina y afilada, sino la originalidad de su artículo.
"Adiós" a la Ciudad Deportiva Real Madrid que construyó Santiago Bernabéu

CRÓNICA: MARTES “NEGRO”
S. McCoy (Cotizalia)*
Florentino Pérez sufrió el pasado martes dos derrotas, una corporativa y otra deportiva, de sorprendentes similitudes. Ninguna supone la pérdida definitiva de la guerra entablada bien en el campo de juego contra el Bayern, bien en los consejos de administración con Iberdrola tras la venta forzada del 3,7% de su participación. No en vano queda el partido de vuelta en el Bernabéu y la titularidad de casi un 15% del capital de la eléctrica. Pero el mal resultado de esas batallas condiciona, y de qué manera, la estrategia a seguir en ambas guerras desde este mismo instante. La suficiencia pasada se ha tornado en debilidad. Mal día, sin duda, para el mandatario blanco.
Salió el equipo de Mourinho al Allianz Arena con aires de superioridad, fruto de una temporada hasta ahora más que notable, liderazgo de la liga española y récord de goles a tiro de piedra; vivo contraste con la debilidad liguera de su rival. Del mismo modo, la inercia constructora de la pre-crisis hizo que ACS abordara su entrada en el capital de Iberdrola a finales de 2006 con una arrogancia similar, en la idea de que no había obstáculo que se le interpusiera en su camino. Como ocurrió en el campo de fuego muniqués, se encontró con un enemigo más fiero de lo previsto que, además, contaba con  el apoyo incondicional de su hinchada; un auxilio que, en el ámbito empresarial, revestía la forma de limitación estatutaria. Al calor de ese empuje, no se demoraron los bávaros en marcar el primer gol, obra de Ribery, como no tardaría la firma dirigida por Ignacio Sánchez Galán en blindar su posición.
Al Madrid le llevó un tiempo reaccionar, preocupado como estaba el resto de la primera parte en mantener su portería en uno. No había juego ni oportunidades. Había estallado, en efecto, la crisis y la firma de infraestructuras contemplaba preocupada el deterioro de su generación de caja (VA, Las constructoras españolas y el milagro de los panes y los peces, 17-06-2010). Hora de replegarse y aguantar. Se abrió un impasse de espera en el que se produjo la venta in extremis de su participación en Unión Fenosa a Gas Natural, con la aquiescencia de la omnipresente Caixa (VA, Isidre Fainé y sus extraños compañeros de cama, 14-07-2010). Terminada la primera parte, había que aprovechar el descanso para ordenar los efectivos y volver a la carga. Dicho y hecho: al poco del reinicio llegó el gol de Özil: ACS compraba sucesivos paquetes adicionales hasta completar un total del 20% de Iberdrola. La situación seguía siendo complicada pero, al menos, no pintaba tan mal como antes. Al menos en apariencia.
Empezó entonces un partido completamente distinto. El Bayern buscó a Mario Gómez y apostó decididamente por el ataque, exactamente lo mismo que hizo Iberdrola –con sangre, sudor y lágrimas para sus minoritarios- a través de sus sucesivas inversiones y adquisiciones de compañías, dilutivas para sus accionistas, o cambios practicados en su política de dividendo (VA, Riesgo España, éramos pocos y parió Iberdrola, 09-03-2011 ó VA, Quo Vadis Iberdrola?, 20-06-2009). El peligro para ACS crecía por momentos, como lo hacían las ocasiones germanas en el coliseo alemán. El Real, por su parte, se dedicaba a esperar sabedor de que traía un empate muy valioso para la vuelta en el infierno de Madrid, escenario completamente distinto. La reciente aceptación de los tribunales a la aplicación en Junta de la eléctrica de la llamada Enmienda Florentino -que eliminaba la limitación al 10% de los derechos de voto- allanaba el camino para los intereses y situaba la contienda en un plano más ventajoso para los March y compañía si lograba atraer aliados a su causa contra el equipo gestor.
Para ello, Mourinho no dudó en sacrificar a De María y el propio Özil a los que sustituyó por Granero y Marcelo. Perseguía que uno contuviera el juego y el otro pudiera sorprender en una de sus incursiones. Ordenó así mismo a sus huestes que aplicaran tanta contundencia como fuera posible para evitar la derrota: las amonestaciones caían una detrás de otra, con algunas entradas muy, pero que muy feas. Daba igual, lo importante era el resultado. Del mismo modo, Hochtief y su filial Leighton eran las generadoras de cash-flow que tenían que mejorar el balance de la constructora y permitirle mantener el porcentaje de Iberdrola ya adquirido –contención- mientras que la venta de negocios no estratégicos sería la que suministraría los recursos adicionales para podían aumentar las armas –disponibilidades líquidas- en caso de ser necesario. Cambios de perímetro esenciales para el planteamiento de ACS que venían acompañados de toda suerte de artimañas legales (VA, ACS envuelve en ropajes de OPA su particular huida hacia delante, 20-09-2010).

ESTRATEGIA DEFENSIVA
Pero lo que el portugués pretendía que fuera una estrategia defensiva, se convirtió en un desastre para sus intereses. Granero no se ofrecía, apenas apoyaba a un exhausto Xavi Alonso y era incapaz de mantener el control el esférico en la medular. Mientras, las acrobacias circenses de Marcelo de poco servían para tranquilizar el juego; al contrario: echaban leña al fuego de la confusión. Del mismo modo, Hochtief y Leighton acumulaban profit warning tras profit warning y se quedaban lejos de las expectativas creadas sobre su contribución financiera al Grupo. Por su parte, las desinversiones no avanzaban por la irrealidad del precio solicitado por el vendedor o la falta de financiación del comprador. Los problemas para el Real Madrid se acumulaban y el Bayern le ganaba el centro del campo por puro demérito de los españoles.
El gol era un accidente a punto de ocurrir por más que el líder de la liga patria se empeñara en acumular hombres persiguiendo a trompicones el balón. En lugar de serenarse y actuar de acorde con las nuevas circunstancias, ACS compraba y amortizaba sus acciones y repartía insólitos dividendos para evitar que, con su desplome, saltaran las garantías de los préstamos concedidos por la banca a sus principales socios, riesgo de balance a sumar al propio de la cotizada (VA, La sorprendente Carta a los Reyes Magos de los ricos españoles, 16-12-2011). Todo apuntaba a tragedia inminente. Y, entonces, el Bayern marcó. El jugador más vulnerable en el planteamiento del entrenador madridista, Fabio Coentrao, convertía el lateral izquierdo en una autopista por que la que, en el último minuto, Lahm le puso el remate en bandeja al propio Mario Gómez.
Del mismo modo, el factor de mayor debilidad de la constructora ha terminado por torcer el brazo de Florentino: una financiación que se pensó abundante, barata y eternamente renovable se ha comprobado escasa, cara y temporal. A vender un 3,7% tocan. Por el camino, las plumas de unas pérdidas de 767 millones de euros brutos y 537 netos, el 56% del beneficio neto atribuible de ACS.
Ahora la situación se complica para el partido de vuelta que en el ámbito corporativo no tiene fijada una fecha concreta. ACS cancela 700 millones de deuda, ingresa más de 100 de caja y libera otros 270 de garantías adicionales. Es el consuelo que le queda por haber recibido solo un gol para cómo pintaban en un momento dado las cosas. Además el resto de la posición la tiene financiada a un par de años vista y debería mejorar su posición de caja con el pago de las facturas pendientes por parte de la Administración. Pero aún así, quedan 4.000 millones de deuda asociada a la posición y 1.600 más de liquidez vinculada. Y por cada euro que baje la acción de la participada, tiene que poner 800 millones más. Y la paciencia de sus compañeros de viaje no es infinita.
El Madrid ha visto cuestionada su solvencia en Alemania y le queda por delante el paso del Rubicón del encuentro del sábado contra el Barcelona que, en caso de resolverse negativamente, puede afectar aún más a su moral.
Algo parecido le pasa a ACS que ha despertado dudas sobre su balance y está a merced de lo que ocurra con Iberdrola en bolsa. Mal asunto.
Dos derrotas amargas, pues, en un martes negro para Florentino. Lo del fútbol aún tiene remedio por más que cada día que pasa se hunden más y más en el baúl de los recuerdos los valores que hicieron del Real Madrid un equipo señor. No deja de ser una guerra en dos fases de la que solo se ha librado la primera. Y el Bernabéu es mucho Bernabéu. Le deseo lo mejor.
El frente corporativo se antoja más complicado. No hay catalizadores aparentes para que la eléctrica repunte en bolsa, ni tampoco parece que el negocio ordinario de la constructora esté como para tirar cohetes.
Pero no hay vencedores, no se equivoquen. El empecinamiento de ambos contendientes en la disputa, cuestión de ego, amenaza ruina colectiva. Al punto al que han llegado, cualquier solución sin sangre, sin mucha sangre en cuenta de resultados o valoración, se antoja imposible. Una verdadera pena. Entre ellos se mataron…

*Alberto Artero, que escribe una columna en Cotizalia (Valor Añadido) es director de la página financiera de la web-site más leída en la red, EL CONFIDENCIAL.COM.


sábado, 12 de mayo de 2012

RULETA-RUSA EN BUCAREST


Quién da primero, da dos veces… Atlético de Madrid

Un grupo de matrimonios vascos, después de un viaje de placer, deciden cenar juntos en un lujoso hotel de Nueva York.  Antes de los postres, las damas acuden al lavabo. Al salir se topan con tres “rascacielos negros” (cachas y de gafas negras). Tal fue la sorpresa de las damas que, sin pensárselo dos veces, se quitaron los collares, las pulseras… pusieron todo en sus bolsos… se las entregaron y salieron corriendo.
Pero no termina ahí el relato.
Los cuatro matrimonios regresaron a Bilbao escala Madrid. No hubo denuncias y las damas prefirieron guardar el secreto. Sin embargo, días después llegó un paquete con los cuatro bolsos y todos los objetos de valor y una carta del super detective de Hollywood (Beverly Hills, en la versión original) acompañada de una foto autografiada. Estamos hablando del actor Eddie Murphy.  En su misiva pedía disculpas en nombre de sus tres guardaespaldas y reconocía “no comprender la reacción de las damas”.    
La historia es real y sucedió hace varios años y apareció en los periódicos de habla hispana en US como una anécdota insólita.
¿Ha sido el efecto inherente de ver demasiadas películas norteamericanas? Tal vez. ¿Problema de idioma? Nadie dijo una palabra. ¿Sorpresa, miedo o pánico?
La mente humana reacciona, individualmente o en grupo, ante un hecho inesperado de muchas maneras. Aunque también se ha comprobado que las apariencias engañan. No obstante está claro que ante una sorpresa y el miedo, que es libre, cualquiera puede hundirse o envalentonarse en estas u otras circunstancias.
Después llega la parte más dura, el tembleque de las piernas, la taza de tila y el lloriqueo. 

Las imágenes superiores: agarrón de Godín a Llorente, dentro del área, tres minutos después del primer gol del Atlético. Las inferiores, origen del segundo tanto colchonero. Amorebieta intenta driblar a Miranda y el brasileño le roba el balón en el vértice del área. En el centro, la desolación de Iraizoz y Amorebieta.
 
Miguel Miró
Dos errores de libro en los momentos cruciales rompieron la magia de un partido en la que se presumía una vibrante noche de fútbol. Ambos equipos, irregulares en la Liga y exultantes en la competición europea prometían más de lo ofrecieron. Un match que se “rompió” en 28 minutos.
Una final española a cara o cruz que terminó en gloria (para Falcao) y drama (para Amorebieta).
Dos errores de libro de un fullback, que tiene fama de duro y pareció un flan. El primero, por “el miedo al penalty” y en el segundo, un regate inoportuno. Dos despistes  fueron suficientes para que se produjera la “super confianza” por una parte y la “desconfianza y las dudas” por la otra.
Amorebieta –mejor “Amor-rabieta”– que las temporadas anteriorores se comía crudos a los delanteros dio demasiadas facilidades a Falcao, en lugar de echarle el aliento en el cogote como sí lo hizo Godín a Fernando Llorente.
¿Cómo se le puede dejar metros a un goleador de área?
La ventaja de un gol en frío, a los pocos minutos y otro al cuarto de hora final del primer tiempo dio alas a los madrileños. Volaron con su red bull y los bilbaínos se quedaran en pañales, sorprendidos con su Cola Cao.
Tres llegadas al área y dos goles. Algo así como ganar el premio gordo con un boleto regalado. Con esto no desmerecemos la victoria inapelable del Atlético de Madrid y el pundonor y amor propio del Athletic de Bilbao, a quien le costó reaccionar. Nos limitamos a hacer un análisis del match final de Bucarest. Y las dos jugadas desafortunadas fueron, guste o no, la llave de la victoria para los madrileños.
Han sido “dos mazazos” de tal magnitud que resultó dramático para los jugadores del Bocho – autoestima, impotencia y sobretodo el aspecto psicológico y físico– porque los errores garrafales los cometió un compañero. Les costó reaccionar, porque tocaba remar contra la corriente.
Además, la ventaja hizo instantáneamente que se transformasen lógicamente los del Foro, los de la capital de Estado. Espantaron los fantasmas del miedo en el primer gol, cogieron confianza y se “agrandaron” en el segundo gol de Falcao y “mataron” en un pis-pas la final.

Los dibujos de los dos equipos en el campo, en el inicio del match final en Bucarest, Rumania.
 
MAS ACTITUD QUE JUEGO
Si nos basamos en el dibujo que presentó el Atlético de Madrid en la final, no difiere mucho del 1-4-1-4-1 clásico de los equipos italianos. Tampoco ha sido novedad la fórmula de poner dos delanteros en la tercera línea. Ya se hizo en partidos de Liga y los resultados fueron desiguales en cuanto a efectividad en campo contrario. Sin embargo, el adelantamiento de líneas para una mayor presión produjo el mismo efecto que el Real Madrid en sus salidas al galope.
El despliegue a los 30 metros –en lugar de los 12 metros: vértice del área grande para entendernos– se transforma como el “centrifugado” de una lavadora. Un amontonamiento de jugadores en la zona central que parece la hora punto del Metro.
Supone un doble riesgo, pero funciona si se marcan goles. (El adelantamiento de 30 metros lo inventó el sueco Goran Sven Erickson en el Gotteborg, para arrinconar al rival en su territorio y que veinte años atrás lo utilizaron todos los equipos ingleses. De cualquier manera, se dejó en el olvido porque se dejaban demasiados espacios a las espaldas de los jugadores).
En una palabra, la fórmula no deja de ser una ruleta-rusa.
(No es tampoco una novedad. En el Mundialito de Clubes organizado por Canal 5 disputado en Italia vimos algo parecido. En el clásico Milán-Inter, en el estadio Giuseppe Meaza. Los dos equipos poblaron el eje central. Estamos hablando de 1980.)
Funcionó por el temprano gol de Falcao y también por la actitud de los jugadores del cuadro colchonero. Por el intenso desgaste físico realizado. Si a esto unimos una máxima concentración, carácter, sacrificio y apoyo. Todo en su conjunto ha sido parte fundamental de éxito. Además, se practicó el marcaje al hombre.
Los dos goles por sorpresa “mataron” el partido y tras el descanso, el Atlético de Madrid volvió a mostrar su cara de la Liga. Repliegue a las barbas del su propia área y esperó la velocidad en el contragolpe. En una palabra, se invirtieron los dos tiempos. Sorprender y especular. Asimismo también funcionó la unión entre los jugadores. Adrián, por ejemplo, trabajó como un jabato en defensa y medio campo. Lo mismo decimos de Turán. Y el recorrido de Filipe Luiz, que parecía estar en todos lados.
¿Y Juanfran, fijo en la defensa, pero eficaz en el quite y robo del balón? Lo mismo decimos de la pareja de retaguardia. El marcaje severo y al límite de Godín y la coordinación de Miranda, siempre al cruce. ¿Quién se acuerda, ahora, de que el brasileño salvó un gol cantado?
La actitud y la fe ha sido lo que supuso olvidar los empates sobre la hora o en el alargue en los últimos partidos de Liga. Y también sirvió para romper algunos tópicos absurdos: el belga Courtois estuvo magistral en todo momento y realmente excepcional en sus salidas.
Del mismo modo podemos reprochar algunas acciones que sobraron. Las faltas  continuadas de Gabi y Diego Ribas a Muniain. (Igualmente la dura entrada de Susaeta a Filipe Luiz, quizá por impotencia). Está claro que todos recordamos lo bueno y olvidamos lo malo. Pero hubo momentos del partido en que no existió dibujo táctico en el Atlético de Madrid. Hasta cuatro hombres se llegaron a acumular en la banda izquierda del ataque, en uno de los contragolpes.
Pero la ventaja (dos goles) lo permitía todo, hasta los rechaces y los regalos de balón. La mayoría de ellos caían en las botas madrileñas. Y por último, la pasividad del árbitro al no pitar penalty por el agarrón de Godín a Llorente, tres minutos después del primer gol de Falcao (10´).

Una foto que no necesita epígrafe. Habla por sí sola.


LOS ERRORES SE PAGAN
El Athletic de Bilbao se encontró de entrada con un “bofetón” por un error defensivo, y después, cuando intentaba reponerse llegó otro “bofetón”, por otro error defensivo. Entre bofetón y bofetón todas sus líneas se descolocaron. Acusaron duramente los golpes. Un baño de agua fría y un desconcierto monumental. La banda izquierda, un coladero. Aurteneche adelantado, Iturraspe “mareado” intentando tapar las goteras que dejaban los centrales y la desconexión de Iraola con Susaeta.
El amontonamiento en el centro del campo pilló desprevenido al equipo y sufrió lógicamente las consecuencias. Solo dos jugadores intentaron organizar el desaguisado: Ander Herrera y Muniaín, mientras que De Marcos y Fernando Llorente estaban ahogados por la maraña defensiva madrileña.
Aún así, el Athletic de Bilbao tuvo algunas ocasiones a pesar del cerco de su adversario que es todo un experto en la “destrucción del juego”. Primero el claro penalty a Fernando Llorente, que el árbitro alemán “se tragó con patatas”. El clarísimo uno contra uno entre Muniaín y Courtois, que salvó el belga con una mano. La oportunidad de De Marcos que se marchó afuera por poco y por último el pase de Herrera a Llorente, que cuando quiso encarar a portería, vio cerrado el paso por Godín-Miranda, pegados como siameses.
Al principio pensamos que todo podía cambiar en el descanso, pero sin demasiada convicción. En caliente se presumían tres cambios: Amorebieta, Iturraspre y Aurteneche, para apuntalar el sistema defensivo. Demasiado riesgo, mejor dos cambios por las dudas. Amorebieta sería crucificado y también Iturraspe. Pensamos que deberían seguir. Sopesamos la continuidad de Herrera, que tiene un problema de pubis y su rendimiento decae en la segunda mitad. Apostamos la entrada de San José para dar contundencia en la zaga y al mismo tiempo ayudar a Iturraspe. El central olímpico no tiene la calidad técnica de Martínez,  pero se trata de un jugador incisivo, práctico y con experiencia en la Premier League.  Y apuntamos la subida de Javier Martínez, para reorganizar el ataque.
Nos equivocamos. Entraron Gómez y Pérez por Aurteneche e Iturraspe, mientras que Javier Martínez continuó como central.
¿Mejoró el equipo del Bocho? Sin duda. Aunque el panorama no era el mismo. El rival hizo lo normal en estos casos: repliegue e intentar sorprender a la contra. Esto favoreció al juego de toque de los bilbaínos y el dominio del balón. Sin ninguna clase de complejos buscaron las bandas, las triangulaciones y las paredes en velocidad. Eso sí, variaron su sistema (1-4-4-2), formando un rombo bien definido en el eje del campo.
El dominio y la posesión de balón (63%) correspondió al Athletic de Bilbao que se mostró más agresivo en la segunda parte. Pero careció de sangre fría en las cinco ocasiones que disfrutó. Sangre fría y confianza. Y eso no se consigue tan facilmente con dos “chicharros” en contra. Las más claras: Susaeta a bocajarro que salvó in extremis Courtais y el “misil” impresionante de Gómez que dejó temblando el travesaño.   
Hubo más orden a la hora de defender, pero los bilbaínos tuvieron problemas para superar las líneas de contención del adversario. El problema añadido: el tic-tac del reloj no era de la torre de Londres, sino  una bomba de tiempo.
Tampoco aprovecharon el desconcierto del rival en sus acelerados contragolpes. Sin embargo, Amorebieta –encargado de los lanzamientos largos en diagonal– no estaba para esas labores, después de las pifias en los dos primeros goles.
El esfuerzo de los bilbaínos por conseguir el gol supuso demasiado riesgo (Iraizoz en la línea central). Sobre todo en los corners. En uno de ellos, a cinco minutos del final,  un pelotazo largo a Diego Ribas supuso el 3-0 definitivo.

El Atlético de Madrid metió presión desde el primer minuto y durante el primer tiempo hizo marcaje al hombre.



martes, 1 de mayo de 2012

REAL MADRID: ¿QUIÉN SE VA PRIMERO?

Mourinho, por la “cocina” o Florentino Pérez, ahogado por su “holding”


Si alguien piensa que “un título” –el Campeonato de Liga– de las cuatro competiciones disputadas la temporada 2011-2012 apagará el “fuego” existente en el Real Madrid… se equivoca.
Si alguien piensa que se va a cicatrizar con “un título” el fracaso de la Champions League y la arrogancia de José Mourinho… se equivoca.
Si alguien piensa que la banca española va a salvar de una posible “caída” el holding de empresas del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez… se equivoca.
Si alguien piensa que “la cocina” (vestuario) del equipo se va a quedar de brazos cruzados ante la criba importante: casi la mitad de la plantilla y además, relegar a  algunos titulares, como pretende Mourinho… se equivoca. 

Por Miguel Miró
Si el Real Madrid gana el Campeonato Nacional de Liga conseguirá su sexto título (el 32º) en un período de 14 años. Más de una década y menos del 50% de trofeos. Con respecto al nuevo Millenium, será el quinto cetro. El último data de 2008.
¿Qué significan estos datos?
Simplemente: la sombra del FC Barcelona, guste o no, sigue estando presente.
La supremacía del FC Barcelona se mantiene en el fútbol español desde hace 21 años y actualmente, no sólo domina en España. También se ha ganado  su supremacía  –Nuevo Milllenium– en Europa y el Mundo. Nada ni nadie le puede quitar al equipo azulgrana el privilegio de haber situado al fútbol español a la cabeza de Europa y del Mundo: cinco títulos de Liga, tres Copas de Europa y dos Copas del Mundo de Clubes…
… Y nadie le puede quitar tampoco de su pedestal europeo, después de demostrar su poderío ante su adversario directo AC Milán, poseedor de dos títulos continentales desde el año 2000, tras eliminarle en los cuartos de final de la actual Copa de Europa.
El Real Madrid, por el contrario, sólo ganó una Copa de Europa (2002) en el nuevo Millenium y en los últimos 11 años, sólo cuatro títulos de Liga. 

RELAMERSE LAS HERIDAS
Ningún argumento, por más razonable que parezca, resulta creíble para poder explicar la eliminación del Real Madrid en la Copa de Europa a un paso de la final. La benevolencia de los sorteos, los rivales, la situación, el momento… Todo parecía favorecer al equipo merengue, incluyendo los últimos dos adversarios para llegar a las semifinales (CSKA de Moscú y Apoel de Chipre).
Se topó  y cayó ante su “bestia negra”: Bayern Munich.
Igualmente no son creíbles las justificaciones de su entrenador José Mourinho, más proclive a quejarse de los árbitros antes que reconocer sus propios errores y hablar de fútbol. Aunque resulte sorprendente, por lo general, el técnico luso nunca habla de fútbol.
¿El calendario de Liga? Ha sido favorable al Real Madrid, desde la primera vuelta. ¿El público, la afición que tanto reprocha? El madrileño, aunque hay excepciones, sabe de fútbol. La afición es “docta”, anima y aplaude según el juego cómo se desarrolla. Sabe distinguir el buen fútbol. Para eso paga su entrada.
Se comete siempre el mismo error: son los futbolistas y su propio juego quienes animan al público y no al revés. Otra cosa distinta con los forofos, “holligans” y “tifosi”.
¿Yo no pedí que se replegaran? Conociendo al entrenador, no le creemos. ¿Los árbitros? El árbitro inglés Howard Webb le favoreció en Munich, durante en el primer match ante el Bayern en el Allianz Arena.
¿Los penalties? No le oímos decir, ninguna vez, que los hubiera ensayado en los entrenamientos. Estaba convencido que iba a ganar… y fue eliminado. ¡No es normal que se fallen cuatro penalties! No deja de ser una responsabilidad añadida del técnico. ¿Atacar al Barcelona? “Messi también falló un penalty”. Lo mismo de siempre… y tú más, pero no dio ninguna explicación clara y concisa de la derrota del Real Madrid en la Champions League. Sin embargo,  sí le oímos decir con desprecio: “Se van a enfrentar en la final un equipo que está en quinto lugar y otro, segundo, en la Liga”. ¿Cómo se puede decir semejante estupidez? Solamente una persona arrogante y resentida pronuncia estas palabras después de una derrota.
Además, la imagen del entrenador madridista arrodillado dio la vuelta al mundo, lo mismo que “el dedo en el ojo a Francisco Vilanova”.
Lamentable. Su foto, arrodillado, fue portada de los periódicos italianos. Ha quedado retratado con el “Ciao Mourinho”.

“NOS VEREMOS EN MUNICH”
José Mourinho estaba tan convencido de jugar la final que, antes de que se disputara Real Madrid-Bayern Munich en el Santiago Bernabéu, les dijo a los jugadores del Chelsea ( Cech, Cole, Drogba, Lampard, Terry…) “Nos veremos en Munich” (ver diarios británicos).
Tal ha sido su arrogancia que “vendió la piel del oso antes de cazarle”.
Igualmente hizo muchos  planes con el presidente Florentino Pérez antes de “ganar la Copa de Europa que no ganó”.
Por eso ahora trata de acelerar los acuerdos de palabra por un solo “caramelo” (un título), igual que la temporada pasada y sin la “prometida” Copa de Europa en las vitrinas del Santiago Bernabéu. Proyectos deportivos y estructurales.
Vamos por partes. El técnico portugués piensa “cargarse” a casi la mitad de la plantilla. A más de una decena de jugadores. De ellos, los presuntos “chivatos” que dieron la noticia a los periódicos después del guirigay en el vestuario durante los momentos más calientes de la Liga (pérdida de puntos). Los tiros apuntan a Enrique Casillas, Gonzalo Higuaín, Raúl Albiol… Con respecto al guardameta Casillas tiene contrato hasta 2017, pero el plan del entrenador estriba en contratar otro “famoso” guardameta para que le haga sombra y poder relevarle. Salvo el delantero argentino, casi todos son jugadores de la selección española.

¿LIQUIDACIÓN?
Tiene, además, otros problemas. Cinco jugadores terminan contrato el año que viene o el siguiente. (Granero, Pepe y Lass /2013; Alonso y Albiol /2014). Y todos ellos –o sus representantes– quieren solucionar su continuidad y su futuro. De igual forma otros integrantes de la plantilla querían aprovechar la “ilusión” de la Copa de Europa para mejorar sus fichas [los salarios y primas son alrededor de €2.000.000/año y son aparte]. Entre ellos Di María (€2,5 millones), Cristiano Ronaldo (€13 millones), Higuaín (€4,5 millones), Marcelo (€2,5 millones). Había que coger “el tren de la contagiosa gripe”, la décima, ¡vamos a ganar la décima Copa de Europa o Champions League!
Todos ellos y algunos más pretendían un aumento a tenor de la “Copa de Europa” perdida ante el Bayern Munich, y por eso se “inflaron tanto los records del título de Liga”, lo mismo que se hizo con la Copa de España en la anterior temporada. Una copa que, lastimosamente destrozó Sergio Ramos tras arrojarla desde el segundo piso del bus.
Ahora mismo, el Real Madrid que, durante la época de Florentino Pérez, se ha gastado la friolera de casi ¡€1.000 millones!  –para ser exactos 937,3 millones de euros– está tratando de “vender” a sus figuras para hacer caja y de esta manera “renovar” el plantel con otras estrellas.
Por eso en la lista de “transferibles” figuran los siguientes jugadores: Higuaín (€38 millones), Kaka (€30), Albiol (€15), Pepe (€22), Lass (€18), Di María (€25) y Granero  (€15) y los “semi-desconocidos”: Hasin (€20) y Altintop (€6,0). Aproximadamente unos €200 millones y pico, siempre y cuando se llegue el acuerdo con otros clubes.
Si añadimos a los dos jugadores que terminan contrato (Carvalho y Drenthe) que no renovarán, la suma es de 11 jugadores, ni más ni menos la mitad de la plantilla madridista. Y cuidado, que Varane no sea otro de los “sacrificados”, porque el entrenador portugués ha pedido al presidente el despido del francés Zinadine Zidane.  Una situación similar que también le ocurrió a Jorge Valdano en su cargo de Director General.
Esta posible “liquidación” de jugadores supone una contradicción o el reconocimiento de un nuevo fracaso durante la temporada 2011-2012, a pesar del título de Liga.
¿Contradicción? Por supuesto, rompe con la filosofía del club que puso en práctica Santiago Bernabéu. Además, no hay que olvidar que José Mourinho prometió la décima Copa de Europa…Perdón, el entrenador portugués prometió: “Mi tercera Copa de Europa con el Real Madrid” (sic).


SEGUNDA PARTE, NUNCA SON BUENAS
Dos cuestiones están claras. Las segundas partes, nunca son buenas. (Salvo la excepción del genio valenciano, García Berlanga, después de La escopeta nacional y sus dos capítulos más). El presidente del Real Madrid tuvo una estrecha relación con sus fichajes millonarios en su primera etapa. En la segunda se obsesionó con José Mourinho y se olvidó de la plantilla.
También se obsesionó con la idea de formar una Sociedad Anónima en el Real Madrid –a la que el técnico le entusiasmó con las estructuras de los clubes británicos– pero la verdad no supera a la ficción. Es algo impensable en estos momentos. Los directivos del club, que están un escalón más bajo que su presidente ya comentan sobre unas “próximas elecciones presidenciales”, aunque lo hagan con la boca pequeña.
La ambición de poder de José Mourinho es ilimitada y parece un valido del “rey” Florentino Pérez.
Sin embargo, el gran problema del presidente madridista son sus negocios. Su holding de empresas, muchas de ellas apalancadas y en situaciones delicadas. Ya alguno de sus socios le ha dicho, sin preámbulos, que <se preocupe más a sus empresas en lugar del Real Madrid>.

(continuará: La crónica del Martes negro de Florentino Pérez)

lunes, 23 de abril de 2012

LA “CRUZ” DEL FC BARCELONA

Mourinho recupera 1-4-1-4-1, el trío de Copas del Inter Milán


Todo es cuestión de gustos.
“Lo decía un viejo y se chupaba los mocos”.
¿Parece fuerte, verdad? No; simplemente crudo.
Hay quien no le gusta el sistema italiano.
“¡Eso no es fútbol!”  
De hecho, siempre se le ha criticado a Mourinho y a su ayudante cada vez que pusieron en práctica un sistema defensivo y la especulación, desde su llegada al Real Madrid. Sin ir más lejos ésta misma semana. Cuando el conjunto merengue cayó ante el Bayern Munich.
También los ingleses criticaron al Chelsea, dirigido por su ex jugador Roberto Di Mateo. Y más aún, las “payasadas” y el teatro de Didier Drogba en el encuentro frente al Barcelona.

Miguel Miró
Todo es cuestión de gustos.
El objetivo es ganar. 
“La cuestión es que la pelota entre o no,”decía Di Stéfano.
O Santiago Bernabéu:
“Ganar en el último minuto y de penalty injusto”.
¿Qué han dicho los periódicos del triunfo del Real Madrid?
Muchos elogios, estadísticas, versos, prosas…
¿En qué quedamos entonces?
Todo es cuestión de gustos.

RECUPERA SU SISTEMA

El técnico José Mourinho recuperó el esquema la noche amarga de la derrota del Real Madrid ante el Bayern Munich. (Primer round de las semifinales europeas). El mismo esquema que utilizó en el Inter de Milán.
La temporada dorada del equipo “neroazzurro”.
El mismo que ganó el Escudetto–Copa de Italia y la Copa de Europa en Madrid. En el Allianz Arena de Munich no dio resultado porque la segunda línea perdía su zona y el “punch” del contragolpe se diluyó como un azucarillo.
Sin embargo, tomó buena nota del Chelsea que venció al Barcelona. El equipo inglés adelantó líneas (30 metros) y no se metió en la “cueva” de su área en el primer período.
El otro detalle importante –inadvertido para muchos– ha sido una noticia que apareció el mismo día del clásico en un periódico. “Mourinho renueva con el Real Madrid”. Insólito, el entrenador firmó por cuatro años. No obstante, menos insólito parece para la mente de los jugadores madridistas. Y no es necesario explicarlo. Los problemas de la “cocina” que saltaron a la luz pública.
Los retoques del sistema de juego se apreciaron en el campo. Líneas juntas, pero adelantadas. En la zona central. Con la finalidad evitar la subida del adversario a su propio terreno. Un 1-4-1-4-1, “fijando” a los azulgranas en la zona, con salida y cruce de dos jugadores (2X1). Un trabajo de mucha coordinación y “tres pitbulls” (Ramos, Coentrao y Pepe) atentos a los movimientos de Messi.
La primera línea también al principio estaba fija.
La línea de zagueros la conocen todos (Arbeloa, Pepe, Ramos, Coentrao). Por delante, prácticamente pegado (Alonso), que hace de “escoba”. Una segunda línea (Di María, Ozil, Khedira, Cristiano) y un solo delantero (Benzema) que en el repliegue también colabora en tareas defensivas. Frente al Barcelona, el técnico repitió la misma alineación de Munich.
Ponemos un ejemplo: Alonso hace la misma tarea que hacía Cambiasso.
Otra cuestión son los cambios de posición. Algo que se pudo ver en Munich. La situación de Alonso –demasiado retrasado– y la razón de mandar a Özil a la banda derecha, al ver que Di María no cubría su zona y arrancaba en diagonal por el centro. En la segunda línea cumplieron su doble función, solamente Cristiano y Kherida. Tal vez por eso no lucieron individualmente, pero hicieron su tarea. El problema se produjo en los últimos 20 minutos, por la ofensiva del equipo bávaro que hizo recular a los madridistas a su área. 

VENTAJA DE LÍDER
Si a este esquema rácano y especulativo si le añadimos que el cuadro merengue jugaba con ventaja (cuatro puntos y también le valía el empate) la reacción de los jugadores y su trabajo en el campo ha sido cuasi perfecto. Aunque no faltó la “provocación”, una fórmula que siempre le gusta al entrenador portugués.
Lo más sorprendente del Barcelona-Real Madrid: se repitió la historia de Londres, 48 horas antes. Incluso la lluvia a raudales que cayó en la Ciudad Condal. Sólo cambiaron los “tiempos”. Nos explicaremos. El gol llegó temprano y la provocación, más tarde. El fallo defensivo se produjo en los primeros minutos y el pisotón de Alonso al empeine de Alves, más tarde, sin que el colegiado le mostrara la cartulina amarilla.
Otro detalle. El Real Madrid ganó en el Camp Nou porque funcionó el sistema de contención e igualmente supo aprovechar sus oportunidades. Eso que los entrenadores llaman “control de los tiempos” y sentido práctico. El segundo gol de la victoria madridista ha sido otro ejemplo. Se aprovechó de la relajación del rival después del empate, algo que había costado un riñón.
¿Adónde estaba Özil y Ronaldo?
 El alemán pegado a la banda derecha (7) y el portugués…delantero centro (9).

 
¿POR QUÉ PERDIÓ EL BARCELONA?
Mucho se ha criticado al Barcelona y también a José Guardiola. El técnico azulgrana tendría sus informes del rival. Nos imaginamos, también, que había visto el partido Bayern-Real Madrid. Sin embargo, toda la semana se habló de “cara o cruz” y que “sólo valía la victoria”.
De cualquier manera pensamos que no haría cambios con respecto al partido ante el Chelsea. Los rumores apuntaban la salida de Xavi y la entrada de Piqué. Había que apuntalar la defensa.
Ni lo uno ni lo otro. Dio entrada al joven Tello como único delantero-delantero y llenó la zona central de mediocampistas. Lo mismo que en el partido contra el Santos de Sao Paulo en el Mundial de Clubes. Con una diferencia sustancial en la banda izquierda, recordamos que se turnaban en las subidas Thiago e Iniesta, como enganche e interior de ataque.
Tampoco le funcionó su mejor hombre y la “llave” en Japón: Alves de extremo derecho. El brasileño armó el taco ante sus compatriotas. Pero en esta ocasión no fue la “retranca”, sino una doble muralla de piernas con la lección bien aprendida. Aún así, Guardiola adelantó a Xavi Hernández. Una variante interesante que siempre le había dado buen resultado al equipo.
Indudablemente, ha sido valiente. Sobre todo, al colocar a una defensa de tres y la mantuvo durante todo el partido. Lo mismo hizo con Tello –salió en los minutos finales–  cinco disparos y la mirilla averiada. Pero de nada le sirvió, porque delante tenía un equipo de infantería, que iba cuerpo a cuerpo, al choque y al músculo. Ante un rival con figuras, pero de fútbol-resultado.
El primer gol del Real Madrid, que árbitro y linier se “tragaron con patatas” el offside de Kherida –ver el vídeo antes del cabezazo de Pepe y léanse la nueva regla del fuera de juego– demostró que no es lo mismo emparejarse dos jugadores de metro ochenta, en lugar que Adriano (1,72) y Pepe (1,86).
La derrota del equipo azulgrana se fraguó, (a) por la ansiedad del gol y ganar el partido. (b) Porque entró en el juego de la provocación y perdió muchos balones en el centro del campo. (c) Porque el Real Madrid jugó mejor y supo medir los tiempos.

jueves, 19 de abril de 2012

UN ERROR “MATA” AL FC BARCELONA

No es una jugada aislada: se cae en una “trampa” ensayada y premeditada

 No hay nada nuevo bajo el sol.
Ya lo decía Vujadin Boskov. “El fútbol es fútbol”. El fútbol es un juego. Un engaño: lo mismo que el regate, el teatro y la provocación. El gol del Chelsea ante el Barcelona es una jugada ensayada y premeditada. Desde el principio hasta el final.
Algo que ha venido intentando sin conseguirlo el Real Madrid en los clásicos. El problema de José Mourinho: los jugadores azulgranas no cayeron nunca en “la trampa de la provocación”.
No hay nada nuevo bajo el sol.
Lo que el equipo merengue buscó en todos los clásicos desde la temporada 2010-2011 lo consiguió el Chelsea con el mínimo esfuerzo… y se llevó el gato al agua.




Miguel Miró
Independiente que el Barcelona creó más de 10 ocasiones clarísimas de gol y realizó 24 disparos. Independiente al dominio y posesión del balón (77%) pocos periodistas se percataron de la estratagema del Chelsea. Calcado, prácticamente todo, del Real Madrid.
El pisotón premeditado de Drogba a Busquets a los cinco minutos del primer round de la semifinal. Después llegó la alevosa plancha de Ramires a Alves, a sabiendas que no llegaba al balón y sin que el árbitro de área lo sancionara. Y el manotazo de Meirelles a Messi en el centro del campo. Hay más, como el penalty de Cahill -pisotón incluido- a Iniesta, a la vista del asistente de área… No obstante, son suficientes estos ejemplos. 
¿No lo vieron los cinco árbitros alemanes?
¡Lo vio todo el estadio!
Fueron, como suelen decir muchos técnicos, lances –mejor, provocaciones–  del partido. Pero los jugadores azulgranas “picaron”. Y Drogba, el provocador principal se divirtió en la “fiesta” haciendo todo tipo de teatro y haciéndose la “víctima”. Las entradas duras de Puyol, de Fábregas y del propio Busquets contra el marfileño rompieron la concentración del Barcelona.
De esta manera parte de un todo, incluyendo la “cortina de humo” de la vendetta de 2009,  que sirvió para calentar el match. 

 

NO ES UNA JUGADA AISLADA
Existe una jugada previa similar, también en el primer tiempo. Un pase a Drogba que arrancó en velocidad desde el centro del campo y que Carlos Puyol logró neutralizar. En ese movimiento ya se demuestra la descolocación de la defensa. Si el marfileño salió desde la zona central, su par es Busquets o, en todo caso, Mascherano en el cruce. Algunos pensaron: si hubiera estado Piqué no se produce. A toro pasado todos los argumentos son buenos, pero el técnico Guardiola eligió a Adriano para abrir el campo en el ataque. Prefirió el riesgo del juego ofensivo.
Sin embargo, el desbarajuste defensivo se produce no sólo por la ausencia de Piqué ni de Abidal, sino porque los jugadores del Barcelona “picaron” a la provocación de Drogba. Y curiosamente, el marfileño ha sido el autor del único gol del partido. Precisamente, en el momento justo. En el descuento del primer tiempo. Más daño que en los 10 primeros minutos de partido.
La jugada del gol ha sido ensayada y perfectamente ejecutada (47´).
Lampard “roba” un balón en el centro del campo, amaga hacia Drogba (a la derecha) pero su pase largo es cruzado hacia la izquierda, tras una veloz salida de Ramires. El movimiento del marfileño también es perfecto. Se abre por la banda derecha y arrastra a Mascherano y Adriano. El argentino recula y se coloca en el centro del área, mientras que Adriano llega tarde para cubrir el segundo palo. Ramires hace un pase raso y forzado que aprovecha  Drogba completamente solo para fusilar a Víctor Valdes.
Se podría buscar un “culpable”. Algo muy habitual en estos casos. ¿Adriano?: llega tarde. ¿Mascherano?: se olvida de Drogba. ¿Valdez?: no ensaya una palomita y busca llegar al balón con el pie ¿Messi?:  pierde el balón ante Lampard. ¿Adónde estaba Busquets?
Ha sido, sin duda, una carambola de errores y el gol –aunque a veces molesta admitirlo– supone un “accidente” en cadena. No es cuestión de buscar culpables. El culpable de las derrotas y las victorias son siempre los jugadores. Todo el equipo.
No obstante, el fallo fundamental se produce por la descordinación en el andamiaje defensivo. Algo que el Barcelona lo tiene bien estudiado y lo hace de manera escalonadamente: Puyol, último hombre; Piqué o Mascherano, un paso más adelantado. Abidal (Adriano) atento a los cruces y Busquets, a la espalda de Xavi, suele ser “la pared” en los contragolpes desde el centro del campo.



¿LO COPIARÁ EL MADRID?
El equipo azulgrana mereció ganar por goleada al Chelsea. Sin ninguna duda. Tuvo una decena de ocasiones clarísimas, por lo menos… Aunque los palos (2), Petr Cech (5), Jhon Terry (1), Aslhey Cole (1) y la fortuna lo impidieron.
No debemos olvidar que el hombre siempre tropieza dos veces con una misma piedra. No lo decimos por el Barcelona-Chelsea del martes en el Camp Nou, sino por el match del sábado frente al Real Madrid correspondiente al campeonato de Liga.
José Guardiola debe tener en cuenta algo muy importante: “la provocación” tiene un fin muy concreto. Crea espacios, como consecuencia de la falta de concentración, y se producen errores defensivos. Y se agrandan aún más si los árbitros no aplican el reglamento a rajatabla.
Hay quien dice –todo es posible en la dimensión desconocida del fútbol – que el Barcelona se juega dos títulos en cinco días. Puede ser… Máxime cuando tiene menos tiempo de recuperación (48 horas) ante la visita de su eterno adversario y también 48 horas para recibir al Chelsea. Algo que sale más favorecido el Real Madrid (72 horas).
Sin embargo, como todo es posible, podríamos decir lo mismo del equipo merengue. También se juega la Liga y llegar a la final de la Copa de Europa. De acuerdo, es una perogrullada… pero ¿y si pierden los dos equipos españoles ante sus rivales europeos la próxima semana?

El penalty claro de Cahill a Iniesta que el árbitro alemán y el asistente de área no pitaron


LA HISTORIA SE REPITE
No es una pregunta baladí. El fútbol es un juego y todo pude ocurrir. Sin embargo, los españoles conocen de antemano las visitas de los equipos ingleses a España durante los últimos años. [Manchester United (Valencia), Tottenham (Madrid) y Arsenal (Barcelona)]. Seguirán la misma tónica de siempre: un sistema ultra-defensivo. El caso del Chelsea no será una excepción, después de lo visto y re-que-te-visto en Londres.
Por lo tanto, a priori no parece que pueda sorprender al FC Barcelona en el Camp Nou. No será fácil el partido, por supuesto. El rival pondrá un autobús en el área. Cabe recordar que en Stamford Bridge colocó nueve hombres en la defensa. [Líneas bien juntas, y por delante de los zagueros una “muralla” basculando de banda a banda.] Vendrá  con la intención de proteger su “golito” y buscando la frase más manida de los entrenadores de antaño:
“Vamos muchachos, todos atrás… y a ver si suena la flauta”.

martes, 10 de abril de 2012

MASTERS: BUBBA WATSON, MUÑECO DIABÓLICO

“Bomber” valiente, paciente; super-approach y “manitas” en el green


Miguel Miró
El arquitecto Fazio estará contento, después de alargar el campo del Augusta Nacional para que ganara Eldrick “Tiger” Woods. Ha ganado otro “bomber” –como llaman los estadounidenses a los grandes pegadores. Un “bomber” extravagante y bastante maniático por sus posturas. Tal vez, algo insólito: demasiado preocupado de su peinado ante los espectadores. Enamorado de su físico y de su extraño swing, pero también poderoso con su driver de cristal, pintado cuán Pantera rosa.
Gerry Watson, de apellido ilustre (James Watson, famoso biofísico de Chicago o el psicólogo Tom Watson, el mismo de los cinco British Open Championship), hijo de militar, ha roto nuevamente los pronósticos y defraudado a todas las encuestas previas entre los especialistas.
En la última jornada el favorito fue Phil Mickelson, un derecho que juega a zurdas, 5-4, mientras que Gerry Watson se pagaba y se pagó 7-1. Lo que nadie esperaba, sin duda, ha sido el play-off, otra especie de lotería en la que puede ganar cualquiera. Y como el Masters Tournament siempre tiene algo de mágico, el “bomber” se alió con la suerte del putter y el approach para dar el salto a la fama.
“Hace dos años no tenía ningún título y ahora tengo cuatro, nunca había soñado ganar el Masters de Augusta,” dijo Bubba que los norteamericanos pronuncian “Baba”.
Tiene gracia el apodo, como también la fonética del inglés-americano. Lo mismo llamaban al escocés Sandy Lyle “Sandalio” o al Oso Dorado, Jack “Nícolaus”.
Tampoco sorprende la victoria de Bubba Watson ya que el Masters en sí suele ser una caja de resonancias. Sobre todo: el campo. Una edición pasada por agua y radiante sol en la clausura. Pesado y largo, aunque aguantaba bien o resbalaba la bola, y no rodaba en el green. Barro en los fairways. Las trampas del front-nine  –más difíciles que años anteriores– y las dificultadas del “tubo” del hoyo 18, casi 58 metros más largo y mucha “precisión”… que se volvió manso como un cordero en la fiesta final.


¿POR QUÉ NO GANÓ…?
Phil Mickelson, el gran favorito. Por simple “cabezota”  en el par-3 del hoyo 4 (tan sencillo antes y tan difícil ahora). Un empeño vano que le costó carísimo: un triplebogey que todavía lamentará.
Lee Westwood, el eterno favorito para los británicos. A pesar de su juego tan compacto y sólido de tee a green, no hubo forma de enterrar la bola en putts cortos y muy cortos. Tan meticuloso como flemático, hizo 128 putts en los 72 hoyos. De ellos marró al menos veinte y muchos que le hubieran llevado a la gloria. Al final enchufaría un tubo de 10 metros en el 72.
Eldrick “Tiger” Woods, un fenómeno venido a menos. Aunque gaste toda su fortuna, nunca volverá a tener el swing mecánico pre fabricado que todo lo arrasaba. Ben Hogan, que tras un accidente de tráfico, volvió a ganar por su constancia y  su swing trabajado.
Sergio García, con un swing natural y personal increíble. Realizó tres vueltas de ensueño y una de “infierno”. Puede que le perjudicara el emparejamiento con Rory McIlroy (77) en la tercera ronda. El duelo de los dos mejores amateurs del mundo no consiguió rememorar el fuego de su verdadero esplendor.
Rory McIlroy. Pagó muy caro sus tres semanas de descanso sin competir. La inactividad  ya lo hizo después de ganar el US Open– suele ser una mala consejera para los jugadores profesionales.
Matt Kuchar. Una gran promesa amateur que se pasó muy pronto al profesionalismo y perdió su talento en estado puro. Ahora trata de recuperarlo. Tiene que olvidarse de la galería, concentrarse y cambiar su putter-ombligo.
Peter Hanson salió como líder, pero perdió muy pronto su confianza en el green. Esas sensaciones que había mostrado en las anteriores jornadas.


¿POR QUÉ GANÓ BUBBA?
¿Por la varita mágica del hada madrina…?
En parte, sí, aunque suene a cuento infantil. A pesar de que su driver-rosa parecía de juguete, fue importante. No sólo se demostró en la última vuelta, sino durante todo el certamen. El campo ha sido propicio e ideal para los grandes pegadores, y él sacó humo-chispas y fuego cada vez que castigaba el cebollón a la bola. Todos lo pudimos comprobar. Los cuatro días. Similar o mayor que Fred Couples a finales de los ochenta. Bastaría con preguntárselo a sus compañeros de match. ¿Cinco, diez, quince? … Y más metros de ventaja. Incluso 20-25 metros
Sin embargo, también hay que decirlo, a pesar de sus poses demostró que tenía  la cabeza bien amueblada. Ha sido valiente, cuando había que ser valiente. Arriesgó y tuvo la paciencia del campéon en la vuelta final. A cualquiera le hubiera entrado el “tembleque”, después el “albatros” de su compañero de partido, en los primeros compases del desafío. Además de tener un swing extraño y personal, sus números en el Masters fueron importantes. Sobre todo en el approach. Approach largo y medio. Y tampoco estaba “cojo” en el green. Sorprendente en el approach. Sólo falló 19 greenes en todo el torneo (cogió 53). Si su golpe largo superaba los 315 metros, también ha sido fino, un auténtico cirujano, con el putter (120 los cuatro días y una media de 1,7 aproximadamente).
Cabeza fría, paciencia de ladino, ambicioso –sin exteriorizarlo– y sobre todo valiente en sus decisiones en cada uno de los golpes. Igualmente supo explotar bien los cuatro par 5, arrancándo 8 golpes al campo (-8). Los hoyos 13 y 15 del back-nine practicamente los “machacó”. El primero de ellos empezó con el único bogey de los pares largos, pero después hizo: birdie/birdie/birdie.
No obstante, tuvo más respeto a los hoyos 2th y 8th del front-nine. Tambien intentó aprovechar su juego explosivo para marcar eagles,  pero no lo consiguió.
Un solo bogey en los par-3 (12, R4), y le robó 4 golpes al campo.  De los 19 birdies que consiguió, 12 los realizó en los pares-5 y 3.  Además, otro de los detalles que deberíamos resaltar han sido sus 9 bogeys. Puede que parezcan muchos, pero se debe tener en cuenta las condiciones del campo durante las dos primeras jornadas.


Los momentos claves de Bubba Watson no han sido, precisamente en el juego largo. Aunque parezca increíble han sido en el green, con el putter y el hierro en el rouhg. Hierro 6 para apuntar la bandera del par-3 del 16, y dormir la bola a  tres metros. Ese birdie le supuso igualar en el liderato con Louis Oosthuizen. A pesar de que la bola del sudafricano tocara hoyo.
Después tuvo una nueva chance en el 72. En el tercer golpe. La línea, perfecta y la bola pasó rozando el borde de la copa . Estos dos hoyos fueron los que le permitieron acceder al play-off, que no deja de ser una lotería. Sin embargo han sido clave para que Bubba consiguiera una mayor confianza en si mismo.
La llave del play-off estuvo en el hoyo 10, par 4, en la que el drive del estadounidense se fue al bosque, a la derecha. Su bola cayó en un camino escondido y providencial, lleno de agujas de pino. Su approach a green desde 36 metros ha sido im-pre-sio-nan-te!!! Un efecto (hook) diabólico y muy abierto consiguiéndo una posición privilegiada en el green. Su bola a 4,5 metros de bandera y posibilidades de birdie. Su oponente, en cambio, no había cogido green en su segundo golpe.
Otra perla del campeón:
“Nunca he dado lecciones de golf en mi vida. Me lo enseñó todo mi padre a los 12 años”, aclaró Bubba Watson.


OOSTHUIZEN: HISTORIA SIN PREMIO
Louis Oosthuizen escribió una página de historia en el Masters 2012. Sólo le faltó su justo premio, similar al de Gene Sarezen en 1935 (albratros-2, 15th, R-4). El italiano, que había cambiado su apellido, ganó la chaqueta verde aquél año.
Su “gloria” apareció muy rápido. En el par-5 del hoyo 2. Desde 231 metros y con un hierro 4 dio un golpe formidable al extremo contrario al que encontraba la bandera en el green. El efecto también tenía su miga. Tras botar la bola recorrió 24 metros hasta enterrarse a cámara lenta en la copa. El albatros de Oosthuizen rompió como un rugido entre el público. El sudáfricano se situaba de líder con 10 bajo par, mientras “pinchaba” Peter Hanson en el 1, empatando en el segundo lugar junto a Phil Mickelson (-8).
¿Pudo influir en la mente del jugador?
Faltaban 16 hoyos por disputar y en el campo habían leones, leopardos, tigres y hasta piscinas llenas de cocodrilos. No obstante, después de chocar las manos en alto con su caddie en un salto, mantuvieron su alegría y buen humor en el camino hacia el green. Volvieron a cruzar sus manos aleteando los dedos como si fueran las alas del albatros.
Fue una inyección de estímulo. Sin embargo, Oosthuizen no suele perder los nervios. Lo demostró en el British 2010. Igualmente es profesor de una escuela juvenil de golf en su país. Una forma de descubrir nuevos talentos. Así comenzó, desde pequeño, en este deporte con su camarada y amigo Charles Schwartzel, campeón del Masters 2011. Ambos parecen hermanos gemelos y agradecidos por la oportunidad  que  les brindó Ernie Els.
El entusiasmo de Louis se frenó en el par-3 del hoyo 4, quedando  a tiro de uno del match estelar. Y no llevaba su amuleto. “Un punto rojo en el guante” que le permitió ser consistente hace dos años para vencer el British Open en el majestuoso campo de St Andrews. Su estrategia seguía siendo la misma. La de sus tres primeras jornadas, que acumuló cadenas de birdie en el front o en el back-nine. Aguantó bien los nueve primeros hoyos en el liderato, pero con el afán de atacar el campo le volvió a castigar con su segundo bogey en el par-4 del 10.
En el fragor de la lucha por el título cometió un error. Contagiarse de los nervios de su oponente, Gerry Watson. Se sorprendió de su juego –sinceramente, difícil de predecir– y la potencia de su drive que no cogía calle, pero siempre salía ileso en los momentos comprometidos.
Oosthuizen sabía la oportunidad que tenía en los últimos par-5 y esperaba el momento de atacar para aumentar su ventaja. Recuperar el colchón del albatros o superarlo. Y así lo hizo. Dos birdies, tras pasar el “amén corner”. Sin embargo, no contaba con la reacción de Bubba tras pinchar en la "campana" del 12. Una cadena de tres birdies consecutivos que hicieron dudar más al sudáfricano. El enemigo, al final, sería su compañero de viaje.
Llegó, entonces, el fatídico hoyo 16. Precisamente, en el que Bo van Pelt y Adam Scott hicieron un ace en la vuelta final. Ahí fue donde empezaron a sonar  las alarmas. Después de mandar en el liderato del 2 al 15, sin que nadie le tosiera–  Bubba le “cazó” con un nuevo birdie. Una contrariedad que no se reflejaría en la cara del sudafricano, pero supuso  un gran bofetón. El estadounidense, sin nervios ya, utilizó h-6 y el sudáfricano, que empezaba a sudar, h-7 desde el tee 16.
Oosthuizen acabó los 72 hoyos con 1 albatros, 18 birdies, 43 pares, 9 bogeys y un doblebogey. Tal vez demasiado conservador, tras el albatros en el hoyo 2. Tal vez... Asimismo, perdió la concentración al estar pendiente de Bubba. Para cualquier espectador sería algo lógico, porque nadie podía adivinar el golpe que se dibujaba en la mente del norteamericano, pero no para un jugador que mandaba en el leaderboard. Además, la diferencia con el drive era pasmosa. Un mínimo de 15 metros y un máximo de 20.


¿POR QUÉ PERDIÓ OOSTHUIZEN?
La estrategia de Louis ha sido la correcta, sólo le faltó esa racha de birdies que no llegaron nunca en la cuarta ronda. Arrancó tres golpes en los par-3 donde sólo cometió un bogey (hoyo 4, R4), mientras que no aprovechó al máximo los hoyos largos. Su renta, cinco bajo par. Un bogey (R1, en el 13) y un doblebogey (R2, hoyo 2) fueron sus tropiezos inesperados, que no se pudieron equilibrar con el fantástico albatros del final.
No obstante, a pesar de sus distintas características ambos jugadores estuvieron a la par (igualados) en el front-nine (-2) y en el back-nine, (-8). Mejor en los 9 últimos.
Otra cuestión ha sido el hoyo 72 –a Louis se le desencajó la cara tras fallar su birdie; subió,  bajó y movió bruscamente su gorra dos veces– y en Bubba el efecto contrario: aumentó su excitación, motivación y confianza.
La lotería del play-off aclaró las razonables dudas del sudáfricano y la explosión de un “bomber” que ganó su primer “salmón” a los 33 años.