jueves, 24 de octubre de 2013

Golf (I)/ CULPAN A NIKE…



McIlroy: “Impulsos juveniles” y “de cabeza” al US PGA Tour

Se veía venir…
Después de los años magníficos en la European PGA Tour, el dulce veneno del amor juvenil y un contrato imposible de rechazar con la multinacional NIKE ($250 millones).
Fórmulas y maneras –según el color del cristal con que se mire– bastante convincentes para decir un “sí” rotundo al US PGA Tour, tras los últimos años apoteósicos.
Dos “salmones” del Grand Slam (US Open y US PGA Championship), cuatro victorias más y el indiscutible sello de su talento.
Todo fue cuestión de tiempo... record.
La fama de Rory McIlroy llegó demasiado pronto. Sin tiempo para razonar. Sin tiempo para digerirlo y mucho menos aceptarlo. Saltó al profesionalismo a los 18 años.  
No abandonó sus hábitos de joven “marchoso, alegre y bromista”.  Amigo de sus amigos. La música de su grupo favorito en el Condado de Down. Las noches de vino y de rosas. La buena vida. Igualmente le picó el veneno del amor.
Una “llamarada” similar a un amor juvenil.
Aún siendo profesional se sentía libre, tan libre como un pajarito (birdie). Similar a su época de jugador amateur. A pesar de que no fue lo suficientemente larga para captar la diferencia entre la una y la otra. Los escalones los subió demasiado de prisa, de prisa…
Ni siquiera el éxito fulgurante le permitió poner los pies en la tierra.
Vivió cinco años como un personaje de película. De una película de Hollywood (con una “ele” de más, aunque suene igual que su ciudad natal en su tierra). De la gran época de producción cinematográfica.
Tal cual.
Un camino de pétalos de rosas o de ficción.
“¡¡¡SPLOP!!!”
Y de repente se despertó.
El sueño, sin embargo, ha sido real.
Tan real como la vida misma.

Por Miguel Miró
Se puede aceptar algún caso. Un ejemplo, el de su compatriota Darren Clarke. Un jugador curtido, un auténtico profesional que, pasado los cuarenta,  ganó brillantemente el British Open en 2011. Un premio grande después de muchos años de duro trabajo.
“Yo no voy a cambiar nada de lo que hago. Ni tampoco por la opinión de la gente. Es verdad que bebo y fumo demasiado y me divierto un poco demasiado en algunas ocasiones. Para mí la forma de relajarme –el juego es muy difícil a veces– es tener una pinta y disfrutar de mí mismo”.
Darren Clarke es uno de los grandes jugadores que admira Rory (o Rors, como le llaman sus camaradas) y está en el círculo de los maestros que aconsejan y son como un espejo para las futuras jóvenes estrellas norirlandesas.
Pero hay una pequeña y gran diferencia. Clarke se lo puede permitir. Le dobla en edad a McIlroy. Nada menos que veinte años. Y aunque Rory aparenta ser un joven asentado, serio y sensato… no deja de tener impulsos juveniles. Quizá, demasiados impulsos.
Sus siete semanas y media (25 días) de vacaciones después de ganar su primer torneo del Grand Slam, el US Open Championship lo atestiguan. Tiempo suficiente para preparar el British Open, pero no lo hizo. Y otras semanas, igualmente, olvidándose de la cita del US PGA Open.
¿Un descuido?
Son los impulsos, simplemente. Impulsos de juventud. Escapadas furtivas con su chica (la tenista Carolina Wozniacki) para perderse, asistir al torneo Wimbledom, o, tal vez, para brocearse (Costa Azul) a las orillas del Mar Mediterráneo.
Algo que dejó descolocados a los especialistas y también a los “monstruos” del golf. Muchos siguen sin comprenderlo. Un despiste semejante, dijeron, podría arruinar su carrera y su fama. Su hambre de victorias en el Grand Slam. En cierta forma llevaban razón, porque el golf es un trabajo constante, en el que no se pueden dejar sin una preparación adecuada los últimos dos “grandes” del año.

LLUEVEN CRÍTICAS…
Y bien que lo pagó. El British, que la temporada anterior terminó 3º y el US PGA que había firmado dos terceros puestos en 2009 y 2010. Al final, llegó a comentar en el Pro-Am del Irish Open: “Tenía que haber atacado diferente el campo Sandwich”. A toro pasado se pueden analizar los errores. Pero otro norirlandés, Darren Clarke, fue quien ganó The Open y McIlroy clasificó T25º, con una sola tarjeta bajo par y +7 en el total de los cuatro días.
El descalabro más gordo lo sufrió Rory en  Atlanta, Georgia. Tarjetas altas (70 73 74 74 291+11) en las cuatro jornadas y en el fondo del “scorebord”: T64. La victoria, sorprendentemente, se la llevó el estadounidense Keegan Bradley en un duelo inolvidable ante el favorito Jason Dufner.
Ya lo decía Jack Nickaus: “En toda mi carrera nunca jugué un campeonato antes de un “major”. Necesitaba dos semanas para preparar el evento y todos, al dedillo, los detalles del campo”.
El Oso Dorado hizo esas declaraciones al comprobar que el astro norirlandés disputó el WGC Bridgestone Invitational en Akron, una semana antes del PGA.
Los impulsos juveniles –guste o no guste– son así. Totalmente imprevisibles.

EXHIBICIÓN EN EUROPA
Tan imprevisible ha sido igualmente cómo acabó la temporada 2011 en el tour europeo. Realmente impresionante. Media docena de torneos de los cuales Cuatro!!! Top-3 y cinco!!! Top-10.
Una victoria (1º UBS Hong Kong Open, 12 bajo par), (2º Alfred Dunhill Links Championship, -20; 2º Abu Dhabi HSBC Championship, -16; 3º European Masters -15; 3º KLM Duch Open, -10; 4º WGC HSBC de Shangai-China, -15)… y por último, 11º en Dubai World en diciembre.
Aunque eso no fue todo. Su triunfo en Hong Kong empezó con 64 y terminó con 65 golpes, 268 en total, 12 bajo par. Un subidón increíble en el que sumó 5!!! tarjetas –que se dice pronto– de 65, dos de 66 y una de 64, con el que abrió su segunda victoria en Asia, en el European PGA Tour.
Sin olvidar que un año antes, en ese mismo campo, había dejado huella al firmar una tarjeta de 63 golpes, aunque terminó tercero.
Un final inesperado. Rory McIlroy tiene esos impulsos y ese talento.
Decidió hacerlo “a su manera”, como los jóvenes.
Todos hemos sigo jóvenes.
¿Quién no ha cometido locuras a la misma edad?
Quién diga lo contrario… Tire la primera bola o calle para siempre.
El norirlandés disputó 86 campeonatos en Europa desde que se pasó al profesionalismo (2007 a 2012), mientras que en Estados Unidos irrumpió en 2009 y “explotó” en las últimas tres temporadas (2009-2012).
Primero en los campeonatos del Grand Slam, donde sus actuaciones dejaron de relieve su gran talento. Y después su espectacular campaña 2012, donde ha sumado un total de seis títulos en terreno estadounidense en tres años. La diferencia es notable, porque en Europa sólo tiene solamente tres victorias.
(continuará)

domingo, 13 de octubre de 2013

¿QUÉ PASA CON JORGE ALBA?



Malos hábitos de un “zurdo cerrado”

Por Miguel Miró
Por lo general los entrenadores intentan corregir a los “zurdos cerrados” para que utilicen la pierna derecha. Aunque algunos aconsejan no insistir. Las razones son obvias. Con el tiempo se corregirá solo. Suele pasar, pero hay casos (jugadores empecinados y testarudos) que no parecen tener solución. Precisamente cuando se agrava esta tendencia de usar una sola pierna en el fútbol.
Y sucede, lo que sucede… le dejan por imposible.
El caso de Jorge Alba es todo un ejemplo. Aunque lo más grave: su mal hábito de utilizar la pierna izquierda en todo momento lo asimiló desde muy pequeño. Precisamente en la cantera del CF Barcelona. Por ese motivo no continuó y le dejaron libre después de permanecer a la cantera durante siete años.
Los técnicos desecharon al jugador. A pesar de que había alternado diferentes posiciones en el campo –defensa, medio y delantero– y destacó como extremo izquierdo por su velocidad. Igualmente como goleador en las divisiones inferiores del club azulgrana.
No hemos visto el informe definitivo, ni tampoco las razones  que dieron los técnicos del club. Sin embargo, una de las consecuencias –nos imaginamos– se debió por ser un jugador de una “sola pierna”. Un defecto que suelen tener los zurdos cerrados, pero parece ser que muchos no lo contemplan. Sobre todo en el control del balón. Una situación que debería corregirse.

SIETE AÑOS Y GOLEADOR
Tenía 10 años Jorge Alba Ramos cuando entró en la cantera del FC Barcelona. Jugó en las distintas categorías de la entidad: Alevín, Infantil y Cadete, coincidiendo con Giovani dos Santos, Bojan Krkic, Fran Mérida entre otros.
Se marchó de la cantera a la edad de 17 años y pronto encontró equipo. La Unión Deportiva Cornellá. Pero sólo estaría una temporada, porque los ojeadores de Valencia se fijaron en él y fichó por el club del murciélago en 2008, tras pagar a Cornellá € 6.000 por su traspaso.
Su etapa en el club valenciano ha sido exitosa. Incluso en su primera etapa formando el equipo Juvenil A, ya que consiguió junto a sus compañeros el ascenso de categoría y la convocatoria a la selección nacional Sub-19.
Después sería cedido por una temporada al Gimnástico de Tarragona para que se foguease en Segunda División. Volvió a sobresalir Jorge Alba. Jugó más de 30 partidos y nuevamente fue seleccionado para disputar el Mundial Sub-21 que se celebró en Egipto.
La temporada 2009-2010 ya forma parte del plantel principal de Valencia Club de Fútbol. Y comienza a jugar de zaguero lateral izquierdo, durante la etapa del técnico Unay Emery. Hacen una buena dupla con Jeremie Mathieu que pasa como mediocampista. Jorge Alba Ramos pronto destaca por su velocidad  y consigue la titularidad en el cuadro valenciano.

NADIE ADVIERTE SU CONTROL DEL BALÓN
Incomprensiblemente, nadie hace mención a su hábito de jugar con una “sola pierna”. Pero su juventud, velocidad y potencia física hacen que pase inadvertido ese defecto. No sólo en Valencia, sino también tras su fichaje por el FC Barcelona (vuelta a casa) y en la selección nacional.
Vamos a explicarnos mejor. En la recepción del balón y en el control, Jorge Alba siempre utiliza la pierna izquierda, tanto de frente como de perfil. La derecha la usa “únicamente” como pierna de apoyo. Al ser zurdo parece natural, pero no lo es. Sorprende que muchos no se hayan dado cuenta de este detalle.
Tal vez porque cuando corre con el balón lo ejecuta con ambas piernas. Y también ya ha marcado goles con la pierna derecha en carrera.
En el llamado amortiguamiento en la recepción –para entendernos– se exige un equilibrio y una coordinación especial. Asimismo en los movimientos, reflejos, atención, capacidad y concentración para la visión a la hora de ejecutar el dominio del balón.
(Estamos hablando del control con el muslo, el pecho, la cabeza y el empeine)
Jorge Alba, cuando recibe el esférico por alto o a media altura, siempre gira el cuerpo en el momento de la recepción a su pierna izquierda. No lo hace natural y por lo tanto realiza un doble esfuerzo al no pararse en la situación ideal, ni flexiona la rodilla de apoyo para amortiguar el balón.
Un hábito que viene de muchos años. No se tiene fe o confianza con la pierna derecha, y por lo tanto, cuando la pelota le pilla a contrapié, gira todo el tronco en un movimiento brusco y ortodoxo. Estamos siempre hablando del control del esférico ante un envío por alto o a media altura (un pase) Alba realiza un giro extraño transformándose en una especie de “nudo” en la ejecución.

PROBLEMA: PUEDE PROVOCAR LESIONES
¡Cuidado! No decimos que Jorge Alba no tenga ductibilidad en el manejo del balón, porque la tiene. Simplemente que hace un brusco movimiento del tronco  por el control del balón. No lo hace natural y sí forzado y esto se debe corregir.
Y todos sabemos que, cuando no se hace un movimiento bien coordinado a la larga se producen problemas. No sólo en el fútbol, sino en la mayoría de las especialidades deportivas.
Dichos problemas suelen, generalmente, provocar lesiones.
Además, en algunos casos, quienes tienen que corregir esos errores son los profesores o entrenadores. La técnica de dominar el balón es destreza y habilidad del jugador. Sin embargo, para dominar el balón resulta fundamental el movimiento del cuerpo.
Por ese motivo hay que tener otros recursos (ambos pies o mejorar los movimientos) para evitar los traspiés ante una mala coordinación del cuerpo.
Curiosamente, Jorge Alba se lesiona de un pie y a renglón seguido del otro. No vamos a analizar las causas (aunque pueden ser un simple aviso), sino las consecuencias para su equipo, el FC Barcelona.
En principio no produjo trastornos su doble lesión, porque el brasileño Adriano es polivalente y cubre perfectamente dicha demarcación en el campo. Quizá más defensivo que el titular, pero cumple con su tarea. No obstante, resulta un problema para la selección española.

miércoles, 9 de octubre de 2013

R Madrid/DESORDEN ESTABLECIDO


¿Florentino Pérez y Juan Sánchez planificaron el actual plantel blanco?



Por Miguel Miró

Teníamos la intuición –dicen algunos, el sexto sentido– que la actual plantilla del Real Madrid ha sido reestructurada por un grupo de aficionados. Personas que pueden ser inteligentes o listos en otras tareas, pero completamente neófitos en los mínimos conocimientos del juego.
Un deporte colectivo por excelencia, cohesionado, con mucho orden y “cerebros” en el eje del campo que le den sentido al fútbol del equipo. No parece, por lo menos aparentemente, que hayan participado técnicos con mucha solvencia en la materia.
No participó ni tan siquiera el nuevo entrenador Carlo Ancelotti, quien trabajó, tras dejar el fútbol activo, en varios clubes italianos en los despachos y en el campo. Una tarea que conoce al dedillo. Incluso se da el caso que pidió un delantero -Edison Cavani- y le trajeron un zaguero lateral Bareth Bale que, digan lo que digan no es nada “barato” (€101,5 millones). Ni mucho menos ha sido, por el momento, considerado como una “figura mundial” o de primera línea.
El técnico italiano (Técnico de club, le llaman ahora), también se mordió la lengua –aunque lo sabía una semana antes–  cuando el club traspasó a una de sus perlas básicas del equipo, Mesut Özil al equipo inglés Arsenal.
Y ahora el trasalpino, para defenderse del desorden del equipo, habla ante los periodistas de la calidad del alemán de 24 años y a renglón seguido: ¡“No necesitamos a Özil”! Precisamente cuando ya es figura en su nuevo club. Un despiste o contradicción, que no se corresponde al curriculum del entrenador. 
¿Fue una idea personal del presidente?
¿Quién o quiénes fueron sus asesores en la confección del nuevo plantel?
Tampoco vemos la mano de Zinedine Zidane, “favorito” del presidente pero sin saber exactamente el lugar que ocupa en el organigrama del club, porque el ayudante de Ancelotti es un inglés. Estamos casi seguros que el ex jugador francés hubiera confeccionado una plantilla mucho mejor y más equilibrado.
Igualmente, por cuestiones del escalafón, los ex jugadores Miguel Pardeza (director de fútbol) y Emilio Butragueño (dirección de RRPP), siguen escondidos. A la sombra, sin decir esta boca es mía, se mantienen obedientes a la palabra del presidente. No creemos que sean culpables de esta idea descabellada. Lo mismo podemos decir de los técnicos de las divisiones inferiores de Real Madrid, con Toril de capa caída por las derrotas.

RAIZ DEL PROBLEMA

La raíz parte de la destitución del Director General, Jorge Valdano. La segunda vez en las dos etapas de Florentino Pérez en la presidencia… y la tercera, temporadas anteriores, tras sustituirle el ex presidente Lorenzo Sanz como entrenador del club  blanco.
Valdano puede marear con su verborrea y darle patadas al idioma español, pero sabe de fútbol y también de fichajes. En su primera etapa apostó fuerte por Figo y Suker. El equipo se revitalizó con estos dos futbolistas. Segunda y tercera, ya se metió en medio el presidente –aunque presuma que sabe de fútbol, poco o nada sabe– y tiró la casa por la ventana haciendo más caso a los intermediarios en lugar de los técnicos del club. En la última, muchos fichajes fueron rotundamente rechazados por el anterior entrenador.
Sí; aunque lo niegue 100 millones de veces Pérez, la realidad prevalece.
También lo negaba Santiago Bernabéu que no tenía relaciones con agentes deportivos. Pero siempre consultaba con “El Feo” (este era su mote) antes de enviar a un emisario que le hacía una radiografía completa y detallada en cada una de las contrataciones. No sólo por sus facultades futbolísticas, sino también por su comportamiento personal. Un informe super completo.
Todo lo contrario de lo que se está haciendo ahora en el club de Chamartín. Jorge Valdano, igualmente, fichó a Benzema “robándoselo” a Ansène Wenger que lo tenía apalabrado para su equipo (Arsenal), y a tres jugadores con futuro como Pedro León, Sergio Canales y el argentino Ezequiel Garay entre otros.
Los tres jugadores que se “cargó” José Mourinho de muy mala manera. Sin una pizca de psicología y burlándose de ellos delante mismo de docenas de periodistas y fotógrafos. Con respecto a Benzema siempre lo puso en el disparadero y la duda con Gonzalo Higuaín. Algo que, lastimosamente, sigue sucediendo con Ancelotti.
Hablando de periodistas, un informador preguntó a Jorge Valdano, tras ser destituido de su cargo, como mano derecha del presidente:
¿Esperaba su sustitución? ¿Al final alguien consiguió lo que quería?
“No; no la esperaba. ¡Imagíneselo Ud!”
Al día siguiente todos los Medios de Información (Imaginación, diríamos) publicaron la confirmación: José Mourinho echó a Valdano. Las historias llenaron ríos de tinta en las rotativas.

Jose Mourinho y José Ángel Sánchez

VALDANO NO DIO NINGÚN NOMBRE

Ya no había vuelta de hoja.
¿Quién se hubiese atrevido a desmentir un hecho que se venía repitiendo un día sí y otro también en radios, periódicos y la televisión?
Habrá que dar una pequeña explicación sobre la envergadura de una dimisión anunciada y la verdad del asunto. No obstante está claro que Mourinho que, aunque tiraba dardos al Director General, no pretendía ocupar su puesto en el organigrama de Real Madrid.
¿Quién fue entonces el beneficiario de la dimisión del argentino?
¿Imagínese Ud? –diría Valdano.
José Ángel Sánchez, amigo íntimo de Jorge Mendes y José Mourinho.
Un señor joven, muy ambicioso que dice: “Mi carrera de filosofía no sirve para nada”. No obstante, tuvo que trabajar duro como agente comercial en 14 empresas. Hasta que entró en el club de la mano de Florentino Pérez en su primera gestión.
¿Su función?
Según nos comentan ha sido ojeador de jugadores, fichaje de jugadores y ayudante del Director General Deportivo del club. Y por la ausencia de Valdano,  llegó a lo más alto: director general Deportivo de Real Madrid y mano derecha del presidente. No obstante, él se considera más “directivo” y también está encargado del “merchandising” (mercadeo) de la Sociedad Deportiva.
¿Ha sido José Ángel Sánchez quien confeccionó la plantilla para la presente temporada junto a Florentino Pérez?
Según algunos indicios algo tendrá que ver. Viajó a Nápoles intentando contratar a Cavani. Y viajó a Londres para tratar de cerrar el fichaje del “barato” Bale. Ambas noticias, publicadas en los periódicos.
Sin embargo, en una radio madrileña, durante la campaña de las últimas elecciones, Florentino Pérez dio el nombre de uno de sus asesores y dijo un nombre: Ramón Martínez.
¿Será verdad o no?
Eso el tiempo nos lo dirá.


UN CARAMELO SIN ENVOLTORIO

Ramón Martínez, que estuvo como secretario técnico de Valladolid alternando su tarea en la empresa Renault. También trabajó en el FC Barcelona y Real Madrid. Pero siempre ha mantenido una estrecha amistad con Jorge Valdano. Es más, ha sido el que ofreció al club de Concha Espina al volante argentino Redondo. Ante la negativa del club, fichó por el Tenerife, precisamente cuando estaba como entrenador el ex Director General Deportivo de Real Madrid.
Asimismo no parece una casualidad “el caramelo” que ofreció Florentino Pérez a los socios en la Asamblea. El nuevo proyecto para la presente temporada. La contratación de Bale (Tottenham), como una estrella mundial. Dos jóvenes con futuro como Isco (Málaga) e Illarramendi (Real Sociedad). La renovación de Cristiano junto a la incorporación de seis jugadores de la cantera del club: Fernández, Carvajal, Nacho, Casemiro, Morata, Jesé.
Nueve caras nuevas en el plantel titular de Real Madrid. Con la particularidad del culebrón del galés, que no hizo la pre-temporada con su nuevo club. Un “caramelo” muy típico, cara a la galería del filósofo que relevó a Valdano.
Sin embargo, repite el error de Francisco Villanova la temporada pasada, llenando de jugadores del filial el vestuario azulgrana, con tal de presumir de cantera. No compensa las distintas líneas del equipo, y para más inri, traspasa a Özil a Arsenal para ajustar el balance de la temporada anterior (Donde no se refleja la renovación de Cristiano, y las contrataciones de Isco, Illarramendi y Gareth Bale).
Total, un equipo poco equilibrado en la zaga y mediocampo como se pudo apreciar nítidamente en el comienzo del Campeonato de Liga. La cabeza de turco es el italiano Carlo Ancelotti, que tendrá o no que arreglar este entuerto. 
A la sombra del Director General Deportivo del club.

viernes, 4 de octubre de 2013

Champions/ “WUNDER” BAYERN


Del músculo y el martillo al  juego sublime y espectacular



Por Miguel Miró

¿Se puede defender con siete jugadores y atacar con cinco?
¿Se imaginan no dejar pasar al rival desde el centro del campo?
¿Se imaginan una recuperación en 30” en campo contrario?
¿Se imaginan controlar el juego con 20 pases al primer toque?
Cualquier buen aficionado al fútbol diría rápidamente: FC Barcelona. El equipo azulgrana de la época de José Guardiola.
Pues, se equivocan de cabo a rabo. Ese juego sublime y espectacular habla alemán. Bayern Münich bajo la batuta, eso sí, del español José Guardiola.
Un fútbol cuasi perfecto o plus-cuan-perfecto. Le dio un auténtico “baño” a Manchester City… en su estadio, ante su público y en partido oficial de la Champions League.
¡Se acabó el martillo para el vigente campeón de Europa!
¡Se acabó el juego “mecánico”, rudimentario y directo!
Ahora les toca disfrutar del fútbol a los alemanes. No es cuestión de la calidad de los jugadores, que la tienen, sino de la sincronización de todo el bloque. Un equipo bien armado y ordenado que encierra a su rival en su campo. En el que ninguna pieza desafina. Siempre concentrado, una confianza infinita en su verdadero potencial y moviendo el balón a la velocidad del relámpago.
Es la unión de un todo para fabricar jugadas por fuera y por dentro. Y si añadimos que parecían aviones, tal vez algunos piensen que exageramos.
¡Para que después digan los retrógrados que José Guardiola “no puede hacer cambiar la mentalidad de los teutones”! Ni tampoco trasladar “sus ideas geniales” a un equipo como Bayern de Münich.
Sólo basta verlo y repetirlo en vídeo el fútbol increíble del equipo germano en Inglaterra. Un vídeo del match City-Bayern que se darán tortas por conseguirlo en la capital bávara.
Basta con decir que los asombrados británicos se pusieron de pie y aplaudieron a rabiar al equipo de Bayern, al final del partido. Un detalle bastante significativo. Porque después del “baño” de City a United en la Premier League no se puede decir que el adversario era blandito.
Curiosamente el cuadro inglés se vio sorprendido. Embotado, confundido y bloqueado ante un equipo-equipo visitante que parecía la gran orquesta sinfónica de Londres.
Además, para más inri, el resultado fue corto de acuerdo con los méritos  y el fútbol impresionante que realizó del campeón alemán.


LA WM DE CHAPMAN “MEJORADA Y AUMENTADA”

José Guardiola no se sale del guión, aunque se plantara en el campo con un 1-4-1-4-1 antes del pitido inicial y durante algunas fases (pausas) del match. Mantiene la misma fórmula del revolucionario técnico británico Hebert Chapman (“WM”), pero eso sí, mejorada y aumentada (1-3-4-3).
Defiende con tres zagueros. El brasileño Dante como fullback retrasado, acompañado de Boateng y Rafinha en la banda derecha. Lahm, con una doble función por delante de la defensa (stopper y distribuidor).
Un escalón más arriba Alaba y Kross  (por la izquierda) y Schwenteiger y Muller (por la derecha). Adelante,  Ribèry y Robben bien abiertos, con salidas en diagonal para abrir hueco a la subida al área de Muller por el centro. Algo que nos recordó, salvando distancias y años, el famoso “triple cruce” de Hennes Weisweiler en Borussia Monchengladbach.
El apoyo y los relevos son impecables, como así la presión intensiva en todo el campo (así como lo oyen o lean). Un pressing que ahoga al adversario en la salida, ya que se practica el hombre a hombre en campo contrario y tres jugadores (3X1) encima del adversario que tiene el balón. Dijimos “ahogar”, pues suele ser lo más correcto, porque el sentido de posición en el terreno, Bayer Münich ahogó y obligó durante 30 minutos a Manchester City recular a su campo.
El movimiento suele ser igualmente intenso en todos los sentidos y las asociaciones son claras: Kros-Ribèry, abiertos o cerrados por la izquierda y centro). Así como el apoyo mutuo entre Schwenteiger-Robben.
Pero cuidado, que las combinaciones cambian de nombres como de posición, cuando entran en juego Alaba y Muller (un todo-terreno) en funciones de ariete, o cuando se desengancha Ribèry por el centro.
Un abanico de combinaciones que terminan mareando a la defensa y a los volantes del City, porque los alemanes salen como aviones. El Bayern Münich también hace pausas a pesar de su intenso juego.
Pero siempre con los ojos bien abiertos en la línea de atrás, escalonada y solidaria con la experiencia de Lahm (antes, Guardiola le probó de volante y como “arquitecto” es también notable su función) y el repliegue de Alaba.
Lo más importante del equipo alemán es que fabrica los espacios, cuando no los tiene y la comunión es extraordinaria entre todo el equipo.  Bayern Münich funciona como un reloj suizo ofreciendo espectáculo, un fútbol de calidad y goles. 


MANCHESTER CITY SALIO “A PECHO DESCUBIERTO”

El equipo inglés salió al campo a “pecho descubierto” con la finalidad de  desarrollar un fútbol alegre y de ataque, sin pensar ni por asombro, lo que le aguardaba.
Su dibujo, al comienzo del partido, así lo mostraba: 1-4-3-1-2. Con Dezko y Kun Agüero adelantados. Yaya Toure como enganche, relevándose con el francés Nasri que se descolgaba desde la línea de volantes (por la zona izquierda), complementada por Fernandinho y Navas.
La defensa variaba con la incorporación de Clichy en la banda izquierda, mientras los centrales, Kompany y Natasic y el zaguero lateral derecho, Richards.
Un planteamiento que, sobre el papel era eminentemente ofensivo.
Ninguno de ellos esperaba al 7º de Caballería del General Custer. Y por fallar, fallaron todos. No solamente el guardameta Hart, que se comió dos goles. Desde Kun Agüero desaparecido hasta Yaya Touré, superado. La calidad de Nasri y la velocidad de Navas anuladas y también Fernandinho, bloqueado y descolocado.
Y no digamos la línea de zagueros –Richards, de forma muy especial– siempre desbordado en velocidad. Hasta los centrales daban pasos en falso. La presión intensiva y la modélica sincronización del equipo alemán hizo zozobrar a todo el equipo de estrellas de Manchester City. Una noche para olvidar. Porque de acuerdo a las ocasiones, Bayern Münich hizo pausas, pero profundizó mucho el juego y pisó muchas veces el área del equipo inglés.
La reacción local, además, llegó muy tarde. Con la entrada de David Silva (que venía de una lesión) y de Álvaro Negredo que marcó un golazo de media vuelta en el rincón del palo derecho. La incorporación de Silva le dio más ritmo al equipo celeste y sobre todo creatividad. Incluso el volante español estuvo a punto de reducir las distancias en un tiro libre que estrelló en el travesaño de Neuen.

miércoles, 2 de octubre de 2013

THE “JOKER-PLAYER”


Importancia en el fútbol delos jugadores “polivalentes”


Por Miguel Miró

Se puede interpretar de diferentes maneras.
Sin embargo, siempre se ha destacado la agilidad mental e inteligencia del futbolista. Por más sistemas que se hayan creado en el mundo, planes y estrategias, siempre ha prevalecido el jugador fuera de serie, que piensa e inventa la jugada en cuestión de segundos.
El jugador más completo por sus excelentes características, su cabeza fría, su inteligencia e inspiración. Asimismo por su exquisita técnica en el control del balón y transformar lo difícil en fácil en cualquiera de las distintas facetas del fútbol.
Antiguamente las demarcaciones eran fijas, incluso los números en la camiseta (idea Herbert Chapman en Arsenal, que prohibió la FA en su momento). Antiguamente también el marcaje ha sido “al hombre” y el “centre forward” enorme, corpulento, ágil y alto.
Unos arquetipos que pasaron de moda con los años.
Aunque persisten entrenadores que, por desgracia, se les ha parado el reloj del tiempo. No obstante, se mantiene a través de los años una progresión acelerada de “el yunque y martillo”. La falta de explosión en velocidad de un extremo le obligaba a bajar al mediocampo o como zaguero lateral. De mediocampista a líbero o “fullback”, con éxitos notables siempre contando con futbolistas de gran calidad.
¿El más antiguo?
El que modeló Herbert Chapman en 1925, al retrasar a un “centrehalf” (mediocentro distribuidor y líder del equipo) a situarse en el centro del área. Un fullback a quien le llamó “Bobby” (Policía).
Precisamente cuando se modificó la ley del off-side.

IGUALMENTE SURGIERON FENÓMENOS…

Un futbolista que parecía San Sebastián. Estaba en todos lados y rincones. Un auténtico fuera de serie que asombraba a todos por sus extraordinarias condiciones técnicas-físicas y anímicas.
Un jugador que podía jugar en todas las demarcaciones del campo, excepto de guardameta y extremo zurdo. Aunque por su afán de ganar siempre se inclinó por el puesto de  delantero centro (9) para estar cerca del gol.
Medio en broma y medio en serio en España se le llamó “secretaria para todo”, haciendo referencia a una película de Carmen Sevilla. Y después… “ahí va la Saeta, con su avión a chorro”.
Alfredo di Stéfano, un jugador completísimo e irrepetible, que tenía una velocidad extraordinaria. Aparecía siempre como un relámpago y estaba en todos los sitios del campo.
La presencia de Di Stéfano en el estadio, salvando las distancias, podría compararse como un “todo-terreno” o un “pura-sangre”. Impresionante e imposible de imitar o comparar.
Pero pongamos otro ejemplo sobre “el yunque y martillo” de la década de los setenta.
Franz Beckenbauer, Bayern Münich y la selección de Alemania Federal.
Espectacular en la distribución del juego y espectacular como líbero.
Del “martillo al yunque” se fue dibujando al jugador del futuro. 

THE “JOKER PLAYER” O JUGADOR POLIVALENTE

Del encasillamiento de los puestos fijos y los números fue apareciendo la figura del comodín o “Joker” en el fútbol. Al que se le denomina jugador polivalente. El que se adapta sin problemas a distintos puestos en el campo, por las necesidades del equipo.
Y también por la visión del técnico para encontrar una variación en la parte creativa o la sorpresa según las dificultades del adversario. Son muchos los entrenadores que se aprovecharon y se aprovechan –especialmente en las últimas décadas– de esta clase de jugadores. Por su polivalencia innata en las distintas posiciones en el terreno de juego.
Gana el fútbol y también gana el espectáculo.
No obstante resulta difícil de encajar en el puzle a un número elevado de jugadores creativos… y polivalentes. El equipo actual de Barcelona parece un tanto inusual pero también significativo.
Aunque el más dotado en este sentido es, indiscutiblemente, Sergio Busquets, que cumple una doble función por delante de la línea de cuatro o tres zagueros.
¿Está infravalorado?
Por su función defensiva (stopper) sí, pero también abre su abanico en la parte creativa, en el momento justo que roba un balón o le llega a sus botas. Su visión de juego es realmente excelente y también su producción físico-técnica y dinámica.
Tal vez, porque su posición defensiva forme parte del diamante (rombo) ajustado y ponderado por José Guardiola. Un laboratorio flotante que forma Sergio Busquets-Xavi Hernández-Andrés Iniesta-Lionel Messi. Un cuarteto de jugadores que fabrican e inventan y cuando se juntan son difíciles de parar. Un motor creativo en el eje.
Sin embargo, Gerardo Martino lo tenía fácil al comienzo de la temporada ante la falta de un central. Porque Sergio Busquets ya jugó de fullback con Guardiola en su equipo y con Vicente del Bosque en la selección nacional española.
Subía a Javier Mascherano como stopper-escoba (ya lo hizo en la selección argentina) y baja a Busquets a la línea de fullbacks. Una fórmula que hubiese resultado ideal (sin “gastar”) otro jugador del banquillo). Sin embargo, actualmente el argentino está lesionado… fortuitamente por su compañero Busquets.

LA EMPANADA MENTAL DE FÁBREGAS

La contratación de Fábrega y el “empecinamiento” de Guardiola en su demarcación han culminado en una auténtica y notable realidad.
Durante su etapa en Arsenal de Inglaterra, el francés Arsène Wenger le daba una libertad absoluta. Sin puesto fijo. Siempre se destacó como el futbolista invisible. La sorpresa, aparecía “del frío o de la niebla”, cuando nadie le esperaba.
José Guardiola, igualmente, empezó dándole libertad de movimientos. Hasta que intentó situarlo en el centro del campo como organizador. La intención, aunque no lo comprendiera el jugador, suponía buscar un recambio para el diamante. Por si se lesionara Xavi, Iniesta o Messi... y ¿por qué no? Busquets.
Fue un auténtico drama para Francisco Fábregas que no se encontraba cómodo en el eje, con un puesto específico. Quería seguir volando como un colibrí. Sufrió unos momentos difíciles, por la reacción de la grada. Incluso se llegó a hablar de un traspaso. Los pitos de los aficionados no le dejaban concentrarse o sufría una empanada mental en la cabeza.
Llegó a calentar banquillo muchos partidos y en una reunión de amigos confesó que no entendía la idea y lo que pretendía Guardiola.
El entrenador se marchó de Barcelona por diversos motivos.
Un año después… Y tras jugar como “falso 9” en la selección nacional española repetidas veces, comprendió las intenciones de su anterior técnico azulgrana. Empezó, entonces, a romper marcas:
Fábreras hizo de Xavi.
Fábreras hizo de Iniesta.
Fábreras hizo de Messi marcando goles importantes.
Y muchas veces se coloca a la par con Busquets para recuperar el balón.
Antes eran primos lejanos, ahora con Cesc son simplemente “hermanos” del juego.

ALVES: SU SITUACIÓN NO ES LA MISMA

Daniel Alves es otro de los jugadores polivalentes que tiene Barcelona, pero su empanada mental no es la misma de Fábregas. Jugó demasiado tiempo en el Sevilla como zaguero lateral. Pero tanto en la selección brasileña como en su propio equipo le dieron una medicina “demasiada golosa” que se está volviendo “demasiada perniciosa”.
No olvidemos que José Guardiola le hizo jugar de joker en el Mundial de Clubes de hace dos años ante Santos de Brasil. Falso lateral y extremo-super-total. Alves fue la pieza fundamental de la conquista del título.
Las distintas posiciones en el campo y las funciones encomendadas hicieron que el brasileño se “creciera” en su autoestima, y ahora pretende estar en todos lados y no está en ninguno… ni se le espera.
Imposible de digerir. Además, muchas veces pierde la noción de su demarcación perjudicando a su equipo.
Hemos llegado a pensar que esta “harto” de jugar de defensa (el inverso del “yunque y el martillo”) y su pretensión es la posición de extremo o mediocampista. Un problema para su equipo, ya que extremos tiene muchos y “el diamante” del eje se encuentra repleto de estrellas y recambios.

LA IMPORTANCIA DEL JUGADOR POLIVALENTE

Damos como ejemplo al equipo azulgrana porque es un tema de actualidad y por la cantidad de jugadores polivalentes que tiene en su plantel. Sin embargo, en el fútbol español están emergiendo como las margaritas silvestres éste arquetipo de futbolista.
Los títulos de la selección nacional no fueron fruto de la casualidad. Tampoco la cantidad de traspasos de jugadores españoles a otros clubes europeos. No se trata de un efecto llamada, sino contrataciones de futbolistas  contractados  y un perfil, en muchos de ellos, polivalentes.
Todo tiene sentido. Ya no son solamente los goleadores los que emigran a otros países. Se valora y mucho, por parte de los entrenadores, esta cualidad importante a la hora de un traspaso.
No se trata de una ilusión óptica o ciencia ficción. El Campeonato Nacional de Liga tiene muy buenos técnicos y todos ellos saben el rendimiento doble, triple o cuádruple, consiste en poder contar con jugadores polivalentes.
No hablamos de uno o tres equipos, sino la mayoría de los que compiten en Primera y Segunda División. La lista es larga y mejora el nivel técnico de los distintos equipos.