sábado, 24 de marzo de 2012

ATHETIC DE BILBAO ENAMORA

La Llorente-dependencia frena el fantástico fútbol-total realizado por los Leones


"Todavía no han ganado nada", dice un bocazas.
Bien, es verdad…
El único equipo que ganó tres títulos esta temporada ha sido el Barcelona: Campeón del Mundo de Clubes, la Supercopa de España y la Supercopa de Europa.
Tampoco el Real Madrid ganó nada y parece un “globo inflado”.
Independiente de los resultados, la opinión de los buenos aficionados coinciden que hay varios equipos en la presente Liga que practican buen fútbol: FC Barcelona, Rayo, Betis… y el Athletic Club de Bilbao.
“Todavía no ha ganado nada,” repite el bocazas Javier Clemente, refiriéndose al AC Bilbao.
Sin embargo, el equipo bilbaíno está en la final de la Copa de España. Y después de eliminar al sub campeón de Europa, también enamora. Enamora en Old Trafford y en San Mamés. Su fútbol enamora, su actitud, su estilo de juego y también sus goles.
Pero pierde partidos en la Liga.
Es normal. Están en una fase experimental. El fútbol de bloque que desarrollan requiere confianza, aunque también tiene sus riesgos. Ahora dependen de un goleador (Fernando Llorente). De cualquier manera, ya se están “soltando”  otros jugadores. En una palabra, necesitan asociarse con el gol y no perder la concentración. A tener la confianza absoluta en el disparo desde cualquier distancia y posición.
Sólo es cuestión de tiempo.
Ya lo han conseguido Muniaín, De Marcos, Ander Herrera, Javier Martínez y Susaeta.
¿Qué pasará cuando no dependan de Fernando Llorente?
Será la “leche”, con perdón. Se consolidará su juego ofensivo y el futuro será de ellos, solamente de ellos. 

Javier Martínez
Miguel Miró
Su media del equipo titular es de 23 años. Y la gran mayoría de su plantel procede de la escuela de Lezama. No son todos vascos como se pregona en el extranjero, también hay que decirlo. Cuenta con riojanos (Fernando Llorente y David López); navarros (Gorka Iraizoz, Borja Ekiza, Enrique Muniaín, Javier Martínez, Miguel San José, Carlos Gurpegui y Pablo Orbaiz); un catalán (Enrique Saborit); un venezolano (Fernando Amorebieta), y un jugador de color, Jonás Ramalho, nacido en Baracaldo.
¡Ay!, un equipo titular… con una media de 23 años. ¡La flor de la vida!
¿Se acuerdan del austríaco Helmut Senekovitch?
Tuvo la misma idea. La apuesta del técnico, en su segunda temporada en el Athletic de Bilbao (1980-81). Seleccionó a un equipo bisoño, "joven, una media de 23 años”. Todos ellos salidos de la escuela de Lezama.
No le dieron tiempo a que se asentaran y comprendieran al dedillo aquello del “marcaje a la zona”. Destituyeron al entrenador en la segunda jornada de Liga, tras perder 7-1 en Chamartín ante el Real Madrid.
Ese mismo equipo bisoño, con los mismos jugadores (Tirapu, Dani, Urquiaga, Rojo, Villar, Argote, Saravia…) tres años después ganaría dos campeonatos de  Ligas consecutivas (1982-83 y 1983-84). Pero en los festejos nadie se acordó de Helmuit Senekovitch.
Ni siquiera el entrenador que cogió el “legado” que le dejó el técnico austríaco e Ignacio Sanz, quien le relevó en el cargo.
¿Para qué?
Las medallas fueron todas para Javier Clemente, quién pensó que había “inventado” el fútbol.


El Athletic de Bilbao es actualmente una de las grandes revelaciones de la Liga 2011-2012. Su fútbol enamora. Está clasificado para la final de la Copa de España y en cuartos de final de la Copa de la UEFA (UEFA League).
¿Cambió el plantel? No. ¿Tiene muchas caras nuevas? No.
--¿Entonces? Sólo varió su técnico.
La temporada pasada ya se veía el enorme potencial de la plantilla y la calidad de muchos jugadores. Sin embargo, su anterior técnico “optó” por otras fórmulas más rudimentarias. Pierna fuerte, “teatro” y otros trucos más, en lugar de tratar sacarle todo su jugo al equipo.
El Bilbao no desentonó en la Liga, pero su juego fue insulso. Como el camaleón, cambiando constantemente de color, según la situación y rival. Además, no respondía a las expectativas creadas de acuerdo con su plantilla. 
Joaquín Caparrós cometió el  mismo error que Louis Van Gal (destituido en el Bayern Munich-2011). Cambiaba los jugadores en cada partido como en el baloncesto.
No se veía un esqueleto clásico –que supone confianza– ni tampoco un patrón de juego específico para crear una cierta ilusión con vistas al futuro.
Todavía recordamos (nos quedó en la retina) la novedad de un defensa izquierdo (De Marcos). Hizo un partidazo increíble y desapareció como por arte de magia del equipo… decisiones técnicas.
En una palabra, los jugadores parecían “patos mareados” en lugar de centrarse en un plan preconcebido, acorde a sus características y sus cualidades que son muchas.



NUEVA MENTALIDAD
La pretensión de Marcelo Bielsa se basa en la concentración permanente, la movilidad y la repentización (improvisación). Si bien el esquema –como la mayoría de los suyos– pretende ser más ofensivo se cuida mucho de la coordinación del equipo, aunque permite una mayor libertad a los jugadores con talento. La concentración la recomienda en la parte defensiva, mas teniendo en cuenta la juventud de los titulares. En este apartado, sus partidos más completos los realizó frente al Barcelona (Liga) y los dos continentales ante  el Manchester United. Líneas muy juntas para el marcaje en zona al hombre. Sin olvidar la explosión en la salida. Algo que siempre inculca además de la presión y anticipación.
El fútbol que practica ahora el Athletic de Bilbao tiene más criterio, más posesión del balón y un mayor trabajo en las triangulaciones. Aprovecha el caudal técnico que tienen los jugadores. Y, sobre todo, permite asociarse más como bloque –acordeón: subir y bajar escalonados– en la que una de las cuestiones más importantes suele ser la condición física.
Se trabaja con grupos, pero la pretensión máxima del técnico en un principio es intentar elegir y aunar las piezas (prácticamente, ya las tiene: un abanico de 15 hombres) para que mañana o pronto, sean polifuncionales. En una palabra, para se adapten a distintas posiciones con la finalidad de que los relevos, permutaciones, cruces, apoyos y presión sea más asfixiante. Al mismo tiempo, más repetitivos. Una tarea ardua y dura que necesita tiempo. No es fácil cambiar la mentalidad a los futbolistas que están acostumbrados a “posiciones fijas” en la escuela de Lezama.
Se puede apreciar en los entrenamientos, en los que realizan circuitos –muy variados– con vistas a cada uno de los partidos. El problema se presenta en la aceleración de los trabajos por la “cantidad de compromisos” en cada una de las competiciones. Sin embargo, el avance tiene sus porcentajes altos y bajos de concentración. No hay que olvidar que los jugadores no son máquinas y por tanto, según las circunstancias surgen o se acumulan altibajos que se traducen en derrotas.
Empero no se trata de algo casual. Se producen cuando se “infla el ego” ante una eliminatoria épica. Todo resulta normal y práctico. Es duro decirlo, pero los “humos” se bajan con “golpes morales”. Máxime cuando se está en la flor de la vida. Por algo siempre se dice en la jerga de este deporte que “la fiesta de una victoria dura apenas siete días” y ahora, se reduce aún más si se juega entre semana por culpa de la Copa de Europa de Naciones que se disputará en junio.



FÚTBOL-TOTAL
Para que nos entiendan mejor, Marcelo Bielsa, pretende implantar el fútbol-total. No es lo que muchos piensan: todos atacan y todos defienden o la llamada “espantada de pájaros”. Eso sería un auténtico suicidio en el juego actual como el “marcaje al hombre”. El físico no aguantaría más que 45 minutos.
No es esta la cuestión, aunque por el nombre lo parezca. La intención es contar con jugadores polivalentes. Y las pruebas están dando resultados. Vamos a dar algunos ejemplos: De Marcos, tiene la capacidad para adaptarse a cualquier posición… y no le cuesta trabajo. Lo mismo podemos decir del ratón Muniaín, que en la zona que le pongan rinde al máximo. Extremo, enganche, lanzador, delantero, mediocampista… con una mente muy lúcida y ágil, como un rayo de luz.
Jugadores polivalentes para que realicen multiplicidad de funciones. De eso se trata. Y poco a poco se va consiguiendo. Porque estamos, salvo algunos partidos en que se llegó al 80%, en la mitad del recorrido. Todo es cuestión de proponérselo, sobre todo los jugadores que son los que ganan los partidos.
No es lo mismo tener cuatro polivalentes que un grupo de ocho o 10. Un 80% con los “repuestos” correspondientes para entendernos. Este es la pretensión en el equipo bilbaíno.



ASÍ JUEGA
En el Bilbao la responsabilidad la tienen Ander Herrera y Javier Martínez, cuando el central se adelanta al centro del campo.
En ese caso San José queda con fullback libre e Iturraspe se desdobla para cumplir su sordo pero efectivo trabajo. Hace de stopper, cubriendo las espaldas de Herrera, aunque no descuida la banda izquierda ante las rápidas subidas de Aurteneche, mientras Iraola pocas veces pasa la línea central.
La coordinación del bloque es compacta al juntar sus líneas y el movimiento es continuado, por los relevos, apoyos y triangulaciones. El apoyo de Iraola en la zaga hace que se descuelgue por dentro De Marcos, manteniendo la presión –algo fundamental en el esquema– y la anticipación en todo momento. Bien adelante para no dejar salir con el balón controlado o en el mediocampo.
Insistimos con la presión y anticipación, porque suele ser vital a la hora de la recuperación del balón y de su instantáneo juego ofensivo. A renglón seguido, viene el  adelantamiento de líneas buscando los espacios libres o arrastrando defensas.
El Athletic, también es verdad, en algunos momentos se parece  –guardando las distancias– al Barcelona. Máxime por la posesión de la pelota y las triangulaciones que realizó en Old Trafford. Fueron pinceladas, sí, pero el caso es diferente. No juega de bases imaginarias. Juega “al toque y me voy” que sumado a los recursos técnicos, se produce un avance más vertical pero en bloque.
Más bien buscando la sorpresa, la velocidad o el pase a la carrera.
Los movimientos de Susaeta, al mismo tiempo, son sorprendentes. Pegado a la banda o en diagonal hacia área. La libertad de Muniaín como “enganche”-libre- ofensivo cuando el equipo pone la tercera o cuarta marcha y se acerca al área.
Al igual es fundamental (aunque el equipo sufre cuando no juega) la presencia de Fernando Llorente. Un delantero todo terreno que también cumple una doble función. La presión que ejerce en campo adversario, arrastrando defensas o bajando para ayudar a sus compañeros. Es un libre más en la coordinación del juego.
Como punto final debemos recordar que, cuando se habla de fútbol-total, el sistema es cambiante, porque en un ataque pueden subir por sorpresa tres hombres y en la siguiente ráfaga, tres distintos.
De cualquier manera, teniendo en cuenta el juego ofensivo del cuadro rojiblanco se percibió en sus mejores partidos un sistema de 1-3-3-3-1. Bien armado, consistente, y de muchas llegadas al área rival. Por eso, cuando adquiera confianza, dejará de tener la Llorente-dependencia y el juego aéreo.

Javier Sanz, diario DEIA


sábado, 25 de febrero de 2012

EL ENTRENADOR Y SUS REGLAS SECRETAS

Confesor, superior y amigo, sala de confidencias y... no matar la inspiración



Miguel Miró
Sin micrófonos, Miguel Muñoz ha sido siempre franco, afable y sincero. Lo que se llama “off-the-record” con muchos periodistas.
--Le están entrevistando para la BBC. El domingo se va a creer que es Stanley  Matheus y no tocará balón –dijo en cierta ocasión en la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid.
Con micrófonos, se mostraba diplomático y nunca rehusó a ninguna pregunta.
¿Ha sido inconsecuente?
De ninguna manera. Una cuestión es una charla informal y otra muy distinta si es profesional.
Sin embargo, ante una pregunta reiterada, a veces se le soltaba la lengua.
--Si mi abuelo no tenía cojones, no sería mi abuelo; sería mi abuela.
Por lo general, Muñoz era distante con los jugadores. Una fórmula que algunos entrenadores utilizan. Pero su trayectoria en el fútbol ha sido impresionante. Primero, como jugador y después como entrenador. Madrileño de pura cepa, pero con la experiencia del “buen gallego”. No olvidemos que jugó en el Celta de Vigo. Dejó huella, mucha huella.
¿Existe un catálogo entre los entrenadores españoles?
Por supuesto que existe. La profesión del director técnico está bien retribuida. Nos quedamos cortos: está super-retribuida. Ese es otro de los motivos por el cual han desfilado muchos entrenadores extranjeros en el fútbol español y siguen llegando. No obstante, no vamos a hablar de las ganancias, sino de las reglas que figuran en un papel.
Cualquiera le llamaría a esta norma de conducta “los mandamientos” del entrenador o manager (una copia muy inglesa).
El llamado catálogo del entrenador en España –comportamiento en el que muchos, salvo excepciones, cumplen al dedillo– consta de 17 apartados. Quién lo ha escrito conoce al fútbol por “dentro”. Por intuición, posiblemente proceda de la Escuela de Entrenadores.
Puede parecer crudo, pero está bien cocinado.
Sin embargo, no tiene desperdicio.

Presidente.- Procure llamarle de usted. Despache siempre en el club. La alineación nunca se debe decir antes del viernes. Hay que conquistarle.
Alterne sólo lo preciso. Tan malo es el dictador como el blando,  porque ambos actúan pendiente de los gritos de la hinchada.

Directivos.-
Hay que oírles, pero no escucharles. No tiene que hacer nunca confidencias, ni tampoco pedir consejo. No se debe dejar al equipo para alternar con el delegado. Hay que tener mucho cuidado con los informes. No tiene que dejarse influenciar. No hay que permitir la presencia de dirigentes en el vestuario durante los descansos de los partidos. Su misión es la de servir al club, no al directivo que intervino en su contratación. Se debe huir siempre del dirigente  que dice: “yo no entiendo de fútbol, pero...”

Contrato.- Todo por escrito. El valor del técnico fluctúa con la clasificación.
No debe ser sentimental. No acepte ninguna promesa. No hay que perdonar nada. Se debe cumplir con honradez, entrega y lealtad. Cuando la clasificación es mala hay que estar preparado para lo peor.

Prensa.- Es el martillo y el entrenador, el yunque. Hay que aguantar. No se les debe corregir, ellos nunca se equivocan. Siempre juegan con ventaja. Hay que facilitarles el trabajo. No se deben hacer distinciones. No hay que enfrentarse nunca a ella. Ella dirige a la afición, si la directiva es débil.

Jugadores.- Son contratados por el club. Para llegar a ser titulares o suplentes es algo que depende de ellos. Hay que exigirles dedicación y entrega en su vida privada, entrenamientos y partidos. No hay que ser tolerante, pero sí se debe orientarles. Se les debe tratar con autoridad, cariño y con justicia.
Hay que hacerles impermeables en la angustia, en la reacción del público y en la desmoralización. Hay que ser su superior, pero también su amigo.

Capitán.- Hay que romper la rutina del más antiguo. Se debe elegir al que sepa interpretar las órdenes. Alguien que tenga carisma ante sus compañeros.
Que anime y estimule a los demás. Que tenga personalidad. Que dé ejemplo.
Que sepa dirigirse al árbitro con educación. Que conozca el reglamento a la perfección.

Titulares.- Hay que inculcarles: confianza y moral. No hay que permitir que sean ídolos. Ante todo, que sean compañeros. No se debe tolerar a zánganos ni vividores. Hay que vigilar la vida privada de cada uno. Se les debe animar siempre. El puesto se lo tienen que ganar cada domingo.

Suplentes.- Hay que entrenarles más. Hay que darles siempre esperanzas. Se les debe atender más que a los titulares. Hay que darles alternativas en los viajes y las concentraciones. Se les tiene que vigilar el peso.

Médico.- Es el confesor de los jugadores. Hay que tratar de que colabore.
Hay que escucharle, siempre puede ser útil. No hay que permitirle que juegue a entrenador, pero hay que escuchar y respetar su criterio. Siempre será fiel, excepto si es “hincha” del equipo o muy amigo de algunos dirigentes.

Masajista.- La sala de masajes es la sala de confidencias. Hay que ganárselo.
No se le debe permitir que recete. No debe hablar de alineaciones. Hay que dejarle aparte de las charlas con los jugadores. Hay que cuidarle en las comidas. Hay que hacerle trabajar en los viajes. De debe vigilar para que no desaparezca cuando llega.

Jefe de material.- Debe tener el material en condiciones. No hay que darle confianza. Hay que respetarle en su trabajo, pero también exigirle. Hay que tratarle con humanidad. No hay que olvidar de que forma parte del equipo.

Primas.- Se tiene que crear un sistema conveniente para todos. Que sea un incentivo para el triunfo. Los pagos deben ser inmediatos. Tiene que ser el club quienes los abonen.

Entrenamientos.- No hay que improvisar, ni tampoco confiar en nadie. Se debe marcar un plan de trabajo y cumplirlo. Se tiene que trabajar con autoridad, seriedad y entrega. Hay que tener paciencia, perseverancia y ecuanimidad. Se debe ser inflexible en el horario. Hay que presentarse antes que los jugadores. No se debe permitir a nadie sin el atuendo deportivo en el terreno de juego. No hay que alargar la sesión cuando estén los dirigentes.
No se debe abandonar el entrenamiento para atender a los periodistas.

Partidos.- Se debe preparar concienzudamente cada encuentro. Hay que estudiar las virtudes y los defectos del adversario. Se les debe mostrar los pro y los contras a los jugadores. Hay que responsabilizar a cada uno de su cometido.
Hay que ensayarlo en los entrenamientos. Hay que trabajar a los jugadores psíquicamente para el partido. Se tiene que mecanizar el trabajo. No hay que matar la inspiración. Hay que contar que lo que permanece es el resultado.
Los resultados son los que lo tapan todo. Pero el juego excepcional no se olvida jamás.

Desplazamientos.- Hay que estudiar cada viaje. Los kilómetros son distintos en el mapa que en la carretera. Hay que cuidar especialmente las bebidas. Se deben puntualizar los menús y los horarios. En el comedor siempre debe haber mesas de cuatro personas. No se deben permitir las bromas en las comidas.
Tampoco hay que escuchar, de ciertos jugadores, aquello de: “Nos quieren matar de hambre”. Hay que entrenar en el campo que se va a disputar el partido.

Afición.- Es participante pasiva. Se agita, grita y se desahoga. No anima, siempre hay que animarla. Quiere buenos resultados. Le asustan los negativos.
Paga el contrato de todos y mantiene al fútbol. La dirige la Prensa.

Árbitros.- Hay que procurar tener buena relación con ellos. Se les debe defender siempre que se pueda, también ellos se equivocan. Hay que ayudarles en su cometido y se debe explicar a los jugadores las reglas más elementales.
Se debe pensar que son honrados. Hay que tener cuidado al final de los partidos.

lunes, 13 de febrero de 2012

EL OTRO CARNAVAL DEL FÚTBOL

Alba: Bugs Bunny; Cazorla: Pato Lucas; Simeone: Piolín; Puyol:
Asterix



Si usted tiene sentido del humor y quiera compartir con nosotros este juego de Carnaval, lo celebramos. Es hora de divertirnos. Estamos de fiesta… estamos en Carnaval.
No vamos a escribir versos para las chirigotas de Cádiz, ni tampoco proponer los ácidos “librets,” que son lo más divertido de las Fallas de Valencia.
Se nos ocurrió un juego muy antiguo, que, seguramente puede hacernos reír o tal vez participar. La imaginación a veces vuela. A cualquiera le gustaría ponerle un disfraz a los famosos. Igual que en los tiempos de la niñez, en los que había que vestir a los muñecos en los libros recortables.
En lugar de “vestir” a los muñecos… vamos a disfrazarlos.

EPGutiérrez
El personaje del Patito Feo le va como anillo al dedo al polivalente Oscar de Marcos del Athletic de Bilbao, un jugador al que Caparrós le daba pocas oportunidades y en la presente Liga es una de las piezas básicas del equipo.
De Jorge Alba, zaguero lateral zurdo del Valencia, podemos destacar sus paletillas  –paletillas que no son precisamente de jamón serrano– y disfrazarlo del célebre Bugs Bunny que en sus primeras historietas le hacía la vida imposible al incombustible Elmer.
Lo mismo decimos del francés Jèrémy Toulalan, del Málaga, que es un auténtico Road Runner (más conocido por el Correcaminos en España). Se recorre el campo cientos de veces durante el partido. Un auténtico pistón del mediocampo.
Tampoco podemos olvidarnos del actual técnico del Atlético de Madrid, que se nos presentó en Madrid con el singular peinado de Piolín o Tweety. Un disfraz que le vendría al pelo.
Otro de los jugadores estelares de la Liga Española es Andrés Iniesta. Para quitarle el balón de los pies resulta imposible. La única forma de hacerlo es con faltas. Por eso le obsequiamos el disfraz de Peter Pan. Para que pueda saltar y también volar ante los hachazos de sus rivales.
Igualmente podríamos juntar a los personajes de los cuentos. Por ejemplo a Javier “Xavi” Hernández y a Lionel Messi, como Aladino y el Genio de la lámpara mágica o para Messi, mejor Harry Potter. O este otro, La Bella y la Bestia, un disfraz que les quedaría bien a Cristiano y a Pepe.
Por fin el Villarreal se está recuperando. Y por fin, un nuevo técnico se ha dado cuenta de un error imperdonable. ¿Cómo es posible que no contaran con El Mago Merlín? Desde que Merlín Sena es titular el equipo no pierde un partido. No es ninguna broma. Sólo basta mirar las estadísticas.
El personaje de Robin Hood –perdón, el disfraz– se lo ponemos a David Silva. Un verdadero “monstruo” que ya es imprescindible en el Manchester City. Ya los periódicos británicos le disfrazaron de mago. Y ya que estamos en las Islas Británicas, no podemos evitar hablar de Luis Suárez, actualmente en el Liverpool. Le asignamos un disfraz: Alicia en el País de las Maravillas. Lo de Maravillas es más irónico que real.
Podemos seguir, pero preferimos que jueguen ustedes junto a sus amigos. Le invitamos a que lo practiquen y se rían. Es muy sano para la salud. Al mismo tiempo sirve también para tener alguna idea y disfrazarnos. Todo vale para sorprender en alguna fiesta de Carnaval.



DISFRACES CARNAVAL
Asimismo les dejamos algunas propuestas.
Andrés Iniesta: Peter Pan
Carlos Puyol: Asterix
Cristiano Ronaldo: La Bella
Pepe: …y la Bestia
Jèrémy Toulalàn: Road Runner (Correcaminos)
Álvaro Negredo: Robinson Crusoe
Fernando Llorente: Mafalda
David Silva: Robin Hood

Tiago Cardozo: Blancanieves
José Guardiola: D´Artagnan
Sergio Ballesteros: Dumbo
Santiago Cazorla: Pato Lucas
Vicente del Bosque: El hombre invisible
Karim Benzema: El Llanero solitario
Ángel María Villar: Pinocho
Unai Emery: Abeja Maya
Marcos Sena: Mago Merlín
Francisco Fábregas: Rey León
Ángel di María: Picolín
Rafael Jordá: Bambi
Juan Verdú: Barba Azul
Francisco “Isco” Alarcón: El señor de los anillos
Diego Castro: El guerrero del antifaz
Ángel Lafita: Felipe (de Mafalda)                     
Gary Medel: Bart Simpson
Javier “Xavi” Hernández: Aladino
Lionel Messi: Harry Potter
Enrique Muniain: Jerry (amigo de Tom)
David Zurutuza: Pato Donald
Oscar de Marcos: Patito feo
Iriney Santos da Silva: La ratita presumida
José Mourinho: Casper
Julio César Baptista: Lucky Luke
Alexis Sánchez: Speedy González
Miguel “Michu” Pérez: El Zorro
Messut Özil: Charlie Brown
Thibaut Courtois: Mon Oncle
Jorge Alba: Bugs Bunny
Michel Pereira: Balú

Daniel Alves: Mr Maggu
Diego Simeone: Tweety  (Piolín)
Giuseppe Rossi: Capitán Trueno
Wayne Rooney: Sandokan
Lassana Diarra: Soldadito de Plomo
Luis Suárez: Alicia (en el país de las Maravillas)
Diego Alves: Spiderman

miércoles, 8 de febrero de 2012

GUARDIOLA NO INVENTÓ “EL FALSO 9”

Alfredo Di Stéfano ya jugaba en esa posición durante su etapa “merengue”

José Guardiola no inventó “el falso 9”. Su gran mérito fue sacar de la línea de cal a Lionel Messi para “explotar” sus excepcionales condiciones. En esa nueva posición pudimos comprobar –como todos los buenos aficionados– que sus cualidades fueron creciendo. Hasta convertirse en el mejor jugador del mundo. Algo que ha sido reconocido en todo el planeta, a excepción de algunos escépticos.

--El teniente coronel del ejército magyar: Ferenc Purkzfeld Biró, jugador del Honved y la selección húngara.
¿Quién fue el primero en cumplir esa función?
--El húngaro Hidegkuti en el estadio de Wembley-1953.


Ferec Puskas, una leyenda del fútbol, ha sido quien inventó el "falso 9"
Miguel Miró
Muchos han sido los jugadores que actuaron de “falsos 9”. No obstante, podemos dar un ejemplo: el mejor “9” de la temporada pasada, Álvaro Negredo que defiende y ataca y tiene una zurda prodigiosa.
No obstante, retrotrayéndonos en la historia, también podemos decir que Alfredo Di Stéfano ya jugaba de “falso 9” en el Real Madrid de la “Belle èpoque”. Y estamos hablando de los años cincuenta. Todos sabemos que la “saeta rubia” empezó de delantero centro (centreforward) en el River Plate argentino. Un equipo plagado de estrellas. Di, después, se consagró en el Millonarios de Bogotá.
Su posición cambió en el Real Madrid y continuó marcando goles.
Alfredo Di Stéfano ha sido “tan completo como jugador” que, según los especialistas españoles le denominan como “un fenómeno técnico-táctico y físico”. Aparecía donde menos se le esperaba por su velocidad supersónica. La saeta rubia estaba en todos los lados, como San Sebastián. Apoyaba, acompañaba y definía.
Un verdadero “monstruo” dentro del terreno de juego. Volante defensivo u ofensivo, cuarto zaguero, delantero nato. Corría todo el campo y también armaba el juego del equipo.
(Lástima que tuvimos que verle a través de películas y en Canal 5 cuando repitieron las finales de las cinco primeras Copas de Europa del Real Madrid)
Lo que no sabemos –habría que preguntárselo a él– es quién le convenció para jugar de “falso 9”. ¿El entrenador de entonces, Enrique Fernández? ¿Por su propia iniciativa? Alfredo Di Stéfano empezó a jugar en el Real Madrid el año 1953. Precisamente la fecha  del célebre partido Inglaterra-Hungría. Los ingleses perdían su invicto (3-6) en su monumental estadio de Wembley ante 100.000 espectadores.

Nandor Hidegkuti, nº 9 de la selección húngara que maravilló en los cincuenta.
INVENTOR DEL “FALSO 9”
La idea de esa variante en el campo fue sugerida por el oficial del ejército Ferenc Purkzfeld Biró, más conocido por Pancho Puskas. El número 3 en la lista de goleadores de toda la historia del fútbol (512 goles en 528 partidos). El célebre “Cañoncito pum, pum!!!”. (Así le denominaría el recordado abogado y periodista Manuel Sarmiento Birba, amigo íntimo del jugador y del checoslovaco, Ladislao Kubala). El delantero del Honved y la selección húngara se cambió su apellido (Purkzfeld, de origen alemán) en la segunda Gran Guerra por el de “Puskas”. En el idioma magyar significa “escopeta”.   
La genial idea se produjo días antes del memorable partido Inglaterra-Hungría en Wembley-1953. El técnico magyar Gusztav Sebes mantuvo la tradicional charla con los jugadores para intercambiar ideas. Puskas, capitán del equipo, propuso su estratagema:  
“Lo mejor que podemos hacer es que se retrase Hidegkuti (el nº 9) para que fluctúe en distintas posiciones. De esta manera podemos confundir a la defensa inglesa. El zaguero le seguirá y se abrirán nuevos espacios. De esta forma, Hidegkutu ayudará a Boszik para armar el juego y nos dará más facilidades a los otros atacantes”.
La selección húngara le dio un baño a Inglaterra, que perdió el invicto en la catedral del fútbol. Hungría ganó 6-3 y recibió la ovación de los aficionados británicos al final del partido. Después, los ingleses pidieron la revancha. Total: perdieron por goleada en Budapest (7-1) al año siguiente.

HIDEGKUTI Y 40 LIBROS DE FÚTBOL
Como lo demuestra la historia Nándor Hidegkuti ha sido el primer “falso 9” en el match internacional Inglaterra-Hungría. Aún así fue autor de tres de los seis goles de su selección en el estadio de Wembley.
Titular en el equipo de “Oro” de Hungría, Hidegkuti ha sido 69 veces internacional y 39 goles. Dieciséis años de jugador activo, debutó en el Elektromos y terminó en el TMK, en el que comenzó su etapa de entrenador. En los dos clubes y la selección anotó un total de 282 goles.
Entre otros equipos dirigió en Italia la Fiorentina, con la que consiguió la Recopa de Europa. Se retiró después de cumplir su contrato en el Al-Ahly de Egipto.
Hungría vivió una década prodigiosa en la que revolucionó el fútbol en los años cincuenta. Una generación extraordinaria que consiguió la medalla de Oro en los JJOO de Helsinki. Maravilló en Europa con su equipo nacional y también con el célebre club del Ejército, Honved de Budapest. Y pudo y mereció haber ganado la Copa Mundo FIFA-1954 disputada en Suiza.
Perdió su invicto (dos años y 30 partidos) en la final del mundial ante Alemania Federal (3-2). Un rival al que en la fase de grupos había ganado 8-3. Lo que no contaban los magyares es la “pócima secreta” que tomaron sus rivales. Los alemanes utilizaron estimulantes en aquél partido y no existía control anti-doping en los encuentros.
Sin embargo, Hungría revolucionó al fútbol por sus sistemas de juego y abrió un abanico de posibilidades adelantándose al futuro. Tácticas tan novedosas como el después llamado “fútbol-total” y la táctica del “4-2-4” que después copiaría Brasil.
También fue importante la publicación de libros de fútbol: más de 40 con firmas tan prestigiosas como Bela Guttman y la biografía de toda una generación. Los jugadores de la selección nacional magyar y del legendario y mágico Honved.

Final Copa Mundo 1954. Hungría - Alemania Federal
OTROS “FALSOS 9”
El polaco Raymond Kopa –nacionalizado francés– actuaba de “9” en el Stade de Reims y como fue un jugador excepcional se convirtió en uno de los mejores “7” en las filas del Real Madrid. Todavía existen películas en blanco/negro que sorprenderían a cualquiera. El galo sabía utilizar todas las marchas y sus driblings eran como los “cortes” del célebre y lacrimógeno tango.
A posteriori, otro fenómeno como el brasileño Edson Arantes do Nascimento “Pelé” también arrancaba desde atrás. ¿Por qué? Porque tenía más panorama y más campo para moverse. Además, desde muy joven se adaptó a todas las posiciones del equipo. Y como su hijo: jugó hasta de guardameta.
Pelé fue, durante su trayectoria, primo hermano del gol. A veces participaba en todos los ataques y otras, no. Estaba “missing”. Ahí empezaba el suspenso. Porque una genialidad suya se transformaba en gol. El gol de victoria.
Años después, apareció otro fuera de serie del fútbol, que también era goleador nato y llevaba el “9”. Los españoles lo pudieron comprobar y ver en Madrid, cuando se disputó la final de la Copa de Europa-1969 (Ajax-Milán). Perdió el team holandés, pero el foco de atención estaba en ese delantero centro joven y flacucho que luego se convertiría en estrella mundial: Johann Frederick Cruyff.
Otro futbolista que también modificó su apellido. Para escribirlo en su idioma era complicado.
Se consagraría con su equipo Ajax de Amsterdam, Barcelona de España y la selección “naranja” en la Copa Mundo FIFA-1974. Un fenómeno que también jugó de “falso 9”, ya que organizaba el combinado en el campo y también marcaba goles. Además, se volvió a utilizar aquello de que se trataba de un “monstruo técnico-táctico”. ¿Les suena?


VOLVAMOS A GUARDIOLA
Recordamos que José Guardiola no inventó el “falso 9”, pero sí tuvo mucho que ver con la explosión de Lionel Messi. Frank Rijskaard le ponía de extremo derecho, pegado a la banda. El argentino no sólo se “ahogaba” metafóricamente y le faltaba campo para desarrollar su talento. Además, sólo tenía una pierna –la izquierda– y quedó demostrado en el Liverpool-Barcelona, ante el marcaje impecable de Arbeloa vestido de “red”.
El actual técnico del equipo azulgrana le cambió de posición en el campo, e igualmente,  le dio libertad de movimientos para sacara todo su repertorio. El repertorio de su infancia. La confianza del entrenador y la respuesta del jugador ha sido empatía. Lo que dejó claro: se soltó, cogió confianza y marcó goles con la pierna derecha y también con la cabeza.
Lo del “falso 9” que tanto se habla es una anécdota más.
Si nos basamos en el juego del Barcelona pueden haber más “falsos 9” que Messi… Nos referimos a Fábregas, Alexis Sánchez, Villa.
Incluso Andrés Iniesta. Ante el Santos de Sao Paulo jugó de volante-ofensivo porque sabía cómo aprovechar el caracoleo de Thiago por la izquierda.
Lo que sí podemos decir: Hungría “revolucionó” el fútbol la década de los años cincuenta, pero el equipo azulgrana mantiene una hegemonía de 21 años en España y es el Rey del Mundo en la primera década del nuevo Millenium.

El Honved de Oro y sus grandes estrellas.


viernes, 3 de febrero de 2012

¿POR QUÉ SE OMITE LA FALTA PREVIA DE PIQUÉ?

La “mano de Pinto” fuera del área crea una polémica ficticia en Mestalla

Hay un dicho muy español que reza así:
“No hay peor ciego que el que no quiere ver”.
Cualquiera que vuelva a repetir la incidencia completa de la jugada en la que participan Piqué, Soldado y Pinto –por curiosidad, o porque prefiere ver y comentar– podrá comprobar que, efectivamente, se producen tres faltas y no solamente la “mano de Pinto fuera del área”.
a) El empujón de Piqué a Soldado antes de entrar en el área.
b) El rodillazo de Soldado, al ver la salida del guardameta, claro juego peligroso.
(c) La “mano” de Pinto fuera del área.
¿Qué hubiera pitado si se encuentra en esta tesitura?
¿No se anima?


Piqué hace falta previa al ver la ventaja de Soldado. La  imagen (2) desde lejos y abajo se ve el brazo por delante de Piqué.


Miguel Miró
En base al reglamento FIFA, se da por norma la ley de la ventaja al delantero y posteriormente se señala la falta previa de Piqué fuera del área.
Esto sería lo correcto según las reglas del fútbol.
Sin embargo, el árbitro del encuentro copero José Luis González González, como su asistente, no parece que vean contactos “en cuatro segundos” en el proceso de la jugada. No aprecian las tres faltas o tal vez dudan y se inhiben para no equivocarse, que también es posible.
Pero si lo hubiesen visto seguro que hubieran pitado la falta previa de Piqué fuera del área.
No debemos olvidar, tampoco, que el colegiado tiene que correr en diagonal en el campo. Y desde los distintos ángulos a veces las secuencias se interpretan de distinta forma.
Además, no disponen de un chivato tan poderoso como las cámaras de  televisión para comprobarlo y repetirlo 10 veces. Las tres faltas y no una, como lo hicieron. Resulta curioso que el canal de TV no repitiera “el rodillazo de Mathieu a Fábregas en la ceja” o “el agarrón y tremenda patada a los gemelos de Banega a Fábregas”.
No obstante, desde ¼ final de Copa, Barcelona-Real Madrid había que “buscar” una polémica aunque sea ficticia en el encuentro de Mestalla. Daba igual el resultado del partido y del fútbol. El fútbol, propiamente dicho, pasó a segundo plano. Lo importante es el “notición”, más propio del periódico The Sun, el más sensacionalista del Reino Unido.
Y llega la gran pregunta: ¿A quién beneficia la polémica?
Al Valencia y al Real Madrid.
Para el Valencia servía como excusa del empate en la semifinal de Copa. Las 26 faltas pitadas (con las no-pitadas, subiría a las 30 y pico), el juego bronco desarrollado y la escasa posesión del balón en la semifinal copera (40%).
Para el Real Madrid ha sido como justificar la no-sanción de Pepe en su pisotón a Lionel Messi y olvidar la torpeza del técnico José Mourinho por esperar al colegiado cántabro en la salida de vestuarios del Nou Camp para cantarle las cuarenta.
Y de paso:
Para reírse del Barcelona, que no denunció el pisotón a Lionel Messi y no quiere hablar de los árbitros. (Algún día le contaremos el por qué)



No acaba ahí la historia. Faltaban las declaraciones de los tres protagonistas. Como es obvio, no interesaba para nada la opinión de Gerardo Piqué. Aunque fuera la pieza clave de la jugada.
“Me he resbalado. Ha sido una acción fortuita. Fui por el balón y me ha impactado en el sobaco”. Estas fueron las palabras de Juan Manuel Pinto, guardameta del Barcelona.
Por su parte, Roberto Soldado atacó directamente al colegiado:
“Me había parecido mano en el campo, pero en televisión se ve claro. El árbitro no ha tenido el valor de pitar la mano y expulsarlo, podía haber condicionado el partido. No ha estado al nivel del encuentro”.
Y atacó directamente al Barcelona:

“Cuando protesta cualquier presidente no se tiene en cuenta, pero si lo hace el presidente del Barcelona parece que influya en la decisión del árbitro cada vez que piten una falta, cuando ellos se tiran, te van hinchando, parece que lleven el silbato ellos”.
Y se quedan lo más “panchos”.
Juan Manuel Pinto intentó justificarse.
Roberto Soldado no dice la verdad.
No obstante, Pinto hizo la misma reflexión que Gonzalo Higuaín, cuando despejó un balón con la mano en este mismo campo. Un penalty que no pitó el árbitro cántabro Fernando Texeira Vitienes, en el Valencia-Real Madrid de Liga y que supuso la victoria del equipo merengue.
En cambio, el madrileño Soldado, dice una verdad a medias. Sufre amnesia y se le olvida del empujón de Piqué en la jugada, antes de entrar en el área (sabe que no le conviene) y hace entender que vio la mano de Pinto fuera del área. (Ni se enteró en el campo y lo comprobó en la TV).
Lo más grave de este delantero procedente de la cantera del Real Madrid han sido sus declaraciones contra el árbitro. Precisamente, tolerante con el juego del Valencia al límite del reglamento en el primer tiempo. Y contra el Barcelona. Aún sabiendo que no son ciertas, pero a sabiendas que tiene su repercusión: serán festejadas y “aplaudidas” por Pepe y Cía.

TRAMPOSOS
Ya lo hizo el año pasado, lo repitió también este año en la Liga y ahora en la Copa de España. Ya es hora de que ponga un límite a estos desaguisados que perjudican al deporte, con la única finalidad de conseguir “ventaja”. La  Federación Española debe obligar a los árbitros lo reflejen en las actas de los partidos. Modificar el campo es de tramposos.
No es de recibo que se hagan trampas en el terreno de juego. El Valencia –al igual que otros equipos, entre ellos el Getafe– no puede preparar un campo con césped alto, completamente seco y con arena. Va en contra del reglamento. Y todo para que no ruede el balón. Debemos denunciar este hecho para que se sancione a quien corresponde. En este caso, al club y al entrenador que lo ordenan.
Igualmente, para terminar, nos sorprende que el “escándalo” de “la mano de Pinto” tuviera un recorrido corto. Y las imágenes desaparecieran de pronto en los Medios españoles. Sólo en Valencia –que ofrecían la secuencia de la mano, pero no toda la jugada”. Está visto que las mentiras no se sostienen. Se derriten como un azucarcillo en el café.